El sanjuanino decidió parar la pelota y poner la camiseta número 30 en el cajón por un rato, para priorizarse y estar cerca de su familia de Calingasta. El degaste, los viajes y la presión de rendir siempre al cien lo obligaron a colgar el stik albiceleste por un tiempo y en febrero lanzó el comunicado. El proyecto de trabajo, la llegada de la pequeña Fede y disfrutando junto a su hijo en la cancha que fundaron sus padres.