“Es mi vida, mi laburo, mi aire, mi amor, mi todo. Sería capaz de dejar cualquier cosa o persona si es necesario para no separarme nunca de ella”… Así de sentimental y clara sonó María Eugenia Di Paola, más conocida por Mariú, intentando explicar qué es para ella la música, una expresión artística que el 22 de noviembre celebra internacionalmente su día.
Su pasión por los acordes, las letras y las melodías la persigue desde el comienzo de sus días. Las divertidas y tiernas canciones de María Elena Walsh le abrieron un mundo que hoy, a sus 30 años, continúa disfrutando segundo a segundo. Hace dos años que le dio un toque académico a su relación con la guitarra entrando a la Escuela de Música de la UNSJ, pero en la mayor parte de su camino artístico se ha valido de su versión autodidacta, con muy buenos resultados.
En su trayectoria integró bandas como “Ule” –con la que grabó una placa-, “Juan sin ropa” y “Agua ardiente”, y actualmente alterna presentaciones como solista con actuaciones a la par de Fabricio Montilla. Los dos llevan adelante un proyecto que se llama Tutty Frutty, que reparte simpatía y calidad musical a los más pequeños.
Mariú, que aún sigue encerrándose sola en su habitación a cantar, aseguró “que tiene material para grabar dos CDs” de folclore-pop alternativo, como le gusta definir la música que hace. Mientras consigue el empujón económico para que su segundo material individual pueda ver la luz, esta divertida treintañera dedica parte de su tiempo a la Asociación de Músicos Autoconvocados (AOM), una agrupación de artistas sanjuaninos que intenta reivindicar su trabajo y su arte. “Queremos un trato mejor y más justo con el músico, que desde hace mucho tiempo está siendo vapuleado y ninguneado”, comentó la joven Di Paola.
jueves 2 de abril 2026





