¿Sabés que es el vino biodinámico? Un vino elaborado en armonía con el universo. Requiere mucho trabajo y atención desde la producción de la uva, y sus consumidores tienen una filosofía de vida en línea con lo orgánico, el cuidado de la tierra y la energía universal.
Una cooperativa a la vanguardia: producirá vino en armonía con el universo
Cuando en San Juan algunos ni siquiera escucharon hablar del vino biodinámico, la Cooperativa La Riojana (de La Rioja) se prepara para elaborar la primera partida de vino biodinámico de esa provincia.
“Al principio no le presté atención al vino biodinámico, pero ahora decidimos elaborarlo porque es lo que se viene. El mercado interno está muy saturado de productos y lo que hay que hacer es cosas distintas, tratar de conquistar con la calidad y con la trayectoria”, dijo Mario González, presidente de la cooperativa.
Los vinos con certificación orgánica biodinámica son aquellos que cumplen las normativas con respecto a proceso e insumos, similares a los orgánicos pero con otras exigencias. Es que la biodinámica es una técnica que actúa a un nivel energético sobre el vino.
Un resumen elaborado por técnicos de la Facultad Don Bosco de Enología y Ciencias de la Alimentación, de la Universidad Católica de Cuyo (Mendoza), señala que esta técnica busca mejorar el suelo donde está plantada la vid con preparados biodinámicos, es decir, sustancias animales y vegetales respetando siempre los ciclos lunares. Se usan cuernos de vaca rellenos con estiércol o polvo de cuarzo para enterrar en cierto día del año, por ejemplo.
No se utilizan ni abonos ni pesticidas químicos y la vendimia debe ser manual. La filosofía en esta producción señala que existe una relación entre el cosmos como el creador de las fuerzas de la vida, del hombre, animales, plantas y hace referencia a las maneras para hacer que estas fuerzas sean productivas en la agricultura biodinámica, incluyendo a la vid.
Beber ese vino debe ser parecido a una experiencia religiosa.
Una cooperativa que funciona
La Cooperativa La Riojana nació en 1989 luego de que se separaran de La Caroyense, de Córdoba, que quebró años más tarde.
Actualmente tiene casi 500 asociados, todos productores vitivinícolas y algunos que además tienen olivos; y elaboran poco más del 50 % del total del volumen de vino la provincia. Es la cooperativa de vinos más grande del país y es una de las 10 principales exportadoras de vino.
Tienen 4 bodegas, dos en La Rioja, una en Tupungato, Mendoza y una en Catamarca donde elaboran mosto concentrado junto a 150 asociados.
Entre los beneficios para sus asociados está la compra garantizada de las uvas a los mejores precios de plaza. El valor de las uvas depende de los precios que la cooperativa obtiene por la venta del vino.
La cooperativa cubre los costos de transporte de la cosecha de sus asociados desde finca a bodega.
Acceso a créditos, distribución de ganancias que se reinvierten en maquinarias nuevas, asistencia técnica gratuita, compra de insumos agrícolas y combustible (gasoil), que luego el productor puede adquirir a precios muy competitivos.
La Riojana también tiene su propio seguro contra granizo, el Fondo de Protección Antigranizo (FOPROA). Cada año en la Asamblea General se decide qué porcentaje de la acreditación mensual se retendrá para la capitalización del fondo.
Pero además cuentan con un fondo de emergencia al que los socios pueden acceder en casos especiales. El asociado o su cónyuge poseen cobertura de ayuda mutua que cubre los gastos de sepelio del fallecido.
Dentro del Programa de Responsabilidad Social facilitan la capacitación y formación para todos los niveles (secundaria, terciaria, universitaria y de posgrado) para los asociados, hijos de asociados, empleados e hijos de empleados de la cooperativa, que por cuestiones geográficas, presupuestarias o sociales no puedan acceder a esa educación formal. Se concreta a través del otorgamiento de “Becas Cooperativas”.
Actualmente están construyendo un centro de salud en Chilecito y gestionaron un convenio de salud con Estados Unidos para interconsultas.
La cooperativa tiene un punto de venta estratégico en Puerto Madero, Buenos Aires, donde además de ofrecer su amplia gama de vinos, espumantes, jugos, también tiene su marca de ropa y bolsos.
Pero eso no es todo.
En el 2006, La Riojana se convirtió en la primera bodega argentina y la segunda en toda América certificada bajo las normas FLO de Comercio Justo. Esto significa que la cooperativa fue considerada idónea para que los consumidores de países desarrollados aporten los beneficios derivados de sus compras a los productores de los Valles del Famatina y zonas de influencia.
“Se demostró que trabajamos bien, que hay diálogo con los empleados, que no hay trabajo infantil, que hay cuidado del medio ambiente, la relación entre el productor, empleados y empresa es armónica y que nadie percibe menos sea hombre o mujer”, dijo González.