Jesse Hesseling arriesgó su propia vida para salvar a una serpiente negra, sumamente venenosa, que nadaba en un río de New South Wales, Australia. El hombre de 28 años vio que el reptil iba a ser succionado por las aspas del motor de la lancha en la que él navegaba y decidió sacarla del trayecto con sus propias manos.
jueves 2 de abril 2026




