La verdadera historia que no podrás creer sobre el Conejo y los Huevos de Pascua
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La figura del conejo está relacionada con la diosa germana Ostara o Eostre, a quien se le rendía culto al llegar la primavera. Por la similitud entre el nombre de la divinidad y la traducción de la palabra Pascua en inglés -"Easter"- se vincula el mito con la celebración cristiana.
Además, el conejo estaba antiguamente asociado por los católicos como la figura de María ya que se trata de un animal que puede procrear sin perder su virginidad.
2. Los huevos decorados
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Su origen se remonta a la prohibición de la Iglesia Católica a comer carne y huevos durante la Cuaresma, los 40 días previos a la Pascua. De este modo, muchos fieles los almacenaban para comerlos el día de la celebración. Tiempo después, comenzaron a decorarlos hasta que se comercializó la tradición pero con huevos de chocolate.
3. Historias sobre la tradición
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Distintas versiones relatan el origen del conejo y los huevos. Por un lado, una antigua tradición germana afirma que una mujer muy pobre esconde huevos en su jardín para que sus hijos los encuentren, aunque por casualidad ven a un conejo y creen que fue él quien los premió con los regalos.
Otra historia para niños sostiene que en el sepulcro había un conejo que presencia la resurrección de Jesús y para contarle al mundo la "Buena noticia", reparte huevos decorados por todo el mundo.
Ahora que ya sabés que secretos se esconden detrás de estas tradiciones, no te pierdas este video: