Primero una acolchada mano sobre el ratón lo provocó al juego. Muy probablemente, el pequeño roedor alteró sus indicadores cardíacos, ante el mito circulante: "Cuidate de los gatos, que sos su comida preferida".
Video: Un gato y un ratón, una historia de amor
Sin embargo, decidió imitarlo y todo fluyó antinaturalmente. Una inmensa pata, suavemente, acaricia las orejas del ratón; las manitas del pequeño intentan lo propio, adivinando una distancia inmensa con el "monstruo".
Y así siguieron durante horas agotadoras, aunque el video registrado en un patio mendocino tenga tan solo el inicio de una relación. Fue el día en que Tom se amigó de Jerry, a pesar de las presiones de un mundo en donde la discriminación y las etiquetas están a la orden del día, un mundo en el que Donald Trump y sus prejuicios pueden ganar una elección... Claro, no sabemos si ese cansancio de horas de juego no le costó, acaso, la vida al pequeño. El amor muchas veces oprime. ¡Pero cuántos pueden decir que murieron de amor!
Fuente MDZ