En San Juan pagan $200 el kilo de uvas, lo mismo que una semita, y los viñateros temen la desaparición de fincas

Tres cámaras viñateras alertan que cientos de productores pueden desaparecer por los bajos precios de la uva, lejos de los costos y la inflación.

Jueves, 11 de junio de 2026 a las 13:19
Las cámaras viñateras de San Juan coinciden en que los $200 por kilo que se pagan por la uva común no alcanzan para cubrir los costos y ponen en riesgo la continuidad de cientos de productores.

Las bodegas y mosteras informaron cuánto pagarán por las uvas de la cosecha 2026 y el malestar entre los viñateros es fuerte: el precio de la uva común se ubicó en 200 pesos por kilo, el mismo valor de una semita en San Juan.

Las principales entidades viñateras aseguraron a Tiempo de San Juan que con los costos de producción de uvas que crecieron al ritmo de la inflación, sin rentabilidad ni posibilidad de tomar los créditos oficiales para reconversión, el futuro del sector es sombrío: alertan que cientos de hectáreas serán abandonas y muchos productores saldrán de la actividad.

En diálogo con Tiempo de San Juan, los presidentes de la Federación de Viñateros, la Asociación de Viñateros y la Mesa Vitícola coincidieron en que los valores que van a pagar las bodegas quedaron lejos de las expectativas más pesimistas.

Desaparición de viñateros

Alfredo Olivera, presidente de la Federación de Viñateros, sostuvo que "el precio que establecieron las mosteras que concentran fue de $200 por kilo de uva, pagadero desde finales de junio a diciembre", y remarcó que se trata exactamente del mismo valor que se pagó dos años atrás por el kilo de uva. Incluso algunos viñateros hablaron del "abuso" de bodegas trasladistas que van a pagar $140 en 5 pagos, sin actualizar. 

El dirigente señaló que, mientras los precios permanecieron congelados, los costos continuaron aumentando al ritmo de la inflación. "Con estos valores asistimos a la desaparición de innumerables productores, puesto que la mano de obra sigue subiendo al igual que abonos, plaguicidas y otros insumos", afirmó.

Olivera también advirtió sobre las dificultades para reconvertir las explotaciones hacia variedades destinadas al consumo en fresco o la producción de pasas, tal como vienen sugiriendo las autoridades provinciales ante la caída del consumo. "Los préstamos no están al alcance de un productor chico. Te dan meses de gracia y lo que necesitan son tres años como mínimo para realizar un cambio", indicó.

Consultado sobre el futuro de las fincas sanjuaninas, fue contundente: "Las propiedades en forma paulatina se van a ir quedando y seguramente existirá un cambio social". Además, ejemplificó el peso de los costos energéticos para quienes deben recurrir a perforaciones para regar. Según explicó, una finca de 10 hectáreas puede afrontar gastos de energía cercanos a los $1.500.000 mensuales durante gran parte del año.

La inflación y la comparación con la cosecha de 2024

Por su parte, Juan José Ramos, presidente de la Asociación de Viñateros de San Juan, aseguró que la uva cereza, blanca moscatel, Pedro Giménez y Torrontés se está pagando alrededor de $200 por kilo puesta en bodega, con plazos de pago que se extienden entre ocho meses y principios de 2027, sin intereses ni actualización.

Ramos comparó esos valores con la inflación acumulada desde la cosecha 2024. Según sus cálculos, una uva común que se pagó $220 por kilo hace dos años debería cotizar hoy cerca de $475 para mantener su valor real. En el caso de variedades finas como Chardonnay, sostuvo que deberían alcanzar aproximadamente $973 por kilo. "Aspirábamos por lo menos a lograr los precios de 475 pesos para la uva común y 973 pesos para la uva fina", explicó.

Críticas a la desregulación

El dirigente atribuyó la caída de los precios principalmente a la desregulación del mercado vitivinícola, al atraso cambiario y a la disminución del consumo. También cuestionó el respaldo que distintas entidades dieron a las medidas impulsadas a nivel nacional.

Pero la advertencia más dura estuvo vinculada al futuro inmediato de la actividad. "Si no se colocan medidas de protección al productor, la perspectiva y el futuro de muchos productores está sellado", sostuvo. Y agregó: "No se va a poder combatir pestes ni abonar, así es que cientos de productores de San Juan van a desaparecer".

Perspectivas malas

Desde la Mesa Vitícola, su presidente Pablo Martín confirmó al igual que el resto que las dos principales mosteras de San Juan están pagando alrededor de $200 por kilo para las uvas comunes, con pagos distribuidos entre junio de este año y enero de 2027.

También indicó que Fecovita abonó entre $180 y $200 por kilo, según la variedad, mientras que gran parte del resto de las bodegas trabaja bajo el sistema de maquila. "Prácticamente el resto de las bodegas está a maquila, con costos altos para el productor y sin precios definidos, que en algunos casos les puede terminar dejando apenas 130 pesos por kilo", señaló.

Martín resumió el panorama con una frase que refleja el ánimo del sector: "Lamentablemente los precios están muy lejos de lo que se solicitaba y con malas perspectivas para el año próximo".

Así, más allá de las diferencias de matices entre las entidades, las tres coinciden en un diagnóstico: los precios pagados por la cosecha 2026 quedaron muy por debajo de las expectativas y de la evolución de los costos, una situación que segun afirman, amenaza la continuidad de numerosos productores en San Juan.