El coronavirus no sólo es un problema (y uno grande) de salud, también tiene su correlato económico y esto se ha visto en el escenario nacional e internacional. El riesgo país superó los 3.000 puntos, las bolsas de todo el mundo llevan días de caída y ya hay economistas a nivel mundial que que hablan de una recesión global como no se ha visto en muchos años.
El coronavirus y la economía: el análisis sanjuanino sobre lo que pasa y lo que podría pasar
Para saber cómo una enfermedad terminó dejando la economía mundial en semejantes condiciones y cuál es el efecto que tiene esto en el país y la provincia, Tiempo de San Juan consultó con un especialista local, el economista Maximiliano Molina Gómez.
"La raíz de esto está en que las personas nos hemos acostumbrado a que todo funcione más o menos bien. La actual es una economía que funciona de forma predecible, y cuando deja de serlo, cuando pierde lo más importante que tiene que son las certezas, las bolsas del mundo se caen, porque han sido todas", explicó Molina Gómez. Esto tiene que ver con la forma en la actúa, crece y cambia la situación con el coronavirus, que en semanas pasó de un problema en China a una pandemia global y donde la situación cambia hora a hora, sumando nuevos países, más casos y nuevas medidas extremas por parte de las zonas afectadas.
Además, el coronavirus no empezó en cualquier lugar, sino que lo hizo en China y rápidamente dio el salto a Europa y EEUU. Esto para Molina Gómez es un factor fundamental en el golpe a las finanzas porque estos países son las potencias sobre las que traccionan tanto la industria como los mercados del mundo.
¿Por casa cómo andamos?
Si para el mundo globalizado el coronavirus es un problema económico, para Argentina se convierte en una preocupación extra. "Veníamos complicados, mucho antes que estallara esto", analiza el economista, "y si bien el Gobierno se las había arreglado bastante bien con las herramientas que tenía, el escenario no es fácil".
Para Molina Gómez el país se encontraba en un punto importante de su intento por salir de la crisis económica que lleva más de dos años. Incluso este jueves se conoció la inflación de febrero que fue la más baja en los últimos dos años. "En otro momento hubiese sido un número para festejar", opinó el economista. Pero la agenda de la pandemia ganó todo y deslució lo que el gobierno de Fernández podría haber considerado un triunfo fuerte.
Lo cierto es que ahora es todo un barajar y dar de nuevo, a la espera de ver cómo las políticas para contener la enfermedad pueden afectar la economía local. Según el economista, hubiese sido mejor para el país tener que enfrentar esta crisis con una definición del FMI con respecto a la reestructuración de deuda y las medidas del ministro Martín Guzmán, pero ahora el foco deberá ir a otro lado: cómo afrontar un posible parate de la economía forzado por la cuarentena.
"Lo mejor que puede pasar ahora es que las medidas que tomó hoy el gobierno sirvan para bajar las tasas de contagio" explicó. Uno de los escenarios tal vez más duros sería tener que frenar la producción. "Cuando no hay actividad por aislamiento son pocos los rubros que pueden seguir funcionando y haciendo cosas de forma remota", explicó. Esto significaría para la producción cuando en el país empezaba a reestablecerse. Por el lado positivo, Argentina se encuentra en un punto temprano, con mínimos casos de contagio internos.
Para San Juan, Molina Gómez ve las cosas un poco mejor. "Lo bueno de la provincia es que sigue siendo un poco isla. Alejada de las grandes urbes que es donde se concentra la enfermedad y se reproduce más rápido", analizó.