Tres grandes empresas mineras australianas están interesadas
en el desarrollo de proyectos vinculados al cobre, un recurso de gran potencial
en el país, donde el único emprendimiento es el de Bajo de la Alumbrera, en la
provincia de Catamarca, que presenta rendimientos decrecientes al acercarse al
fin de su ciclo de vida.
‘El país tiene una cantidad de recursos muy importantes en
cobre, aunque competimos con otras jurisdicciones más asentadas en la región,
se empieza a advertir que empresas de primera línea están interesadas en venir
a Argentina‘, afirmó hoy a Télam una fuente de la Secretaría de Minería.
Explicó que actualmente ‘los dos grandes desarrollos en
minería en los que se interesan especialmente las empresas son el litio y el
cobre, a pesar de que en el último caso se trata de proyectos que requieren
inversiones muy grandes‘.
En este sentido, la fuente señaló que hay al menos tres
grandes empresas australianas, consideradas seniors (grandes jugadores)
mundiales del sector, que ya manifestaron su interés en el segmento del cobre y
una de ellas ya anticipó que llegará al país antes de fin de año para analizar
las posibilidades de inversión.
En el comercio global de cobre, Argentina tiene una pequeña
participación (un 0,3%) que se ha reducido en los últimos años a raíz de la
maduración de la mina Bajo de la Alumbrera (alcanzó un 0,7% de la producción
mundial en 2011) y la ausencia de nuevos proyectos a gran escala en producción
de ese metal.
Las empresas interesadas ya pidieron mayor información sobre
los proyectos viables en cobre en distintos puntos del territorio, así como
también manifestaron mucho interés por los detalles y la aplicación del Nuevo
Acuerdo Federal Minero, que fija condiciones de sostenimiento de largo plazo, y
se articula con el relanzado proceso de integración con Chile.
En ese sentido, en el plano local, existen en el país unos 7
proyectos de gran escala en estados avanzados potencialmente explotables en el
mediano plazo, indicó la fuente.
Apuntó que el proyecto de Taca Taca, en Salta (jurisdicción
que encabeza el ranking Fraser de confiabilidad para inversiones entre las
provincias argentinas) podría dar inicio a su construcción en 2017-2018 con una
inversión de US$ 3.000 millones en la primera etapa, más US$ 1.800 millones en
la segunda.
En el caso de Agua Rica (proyecto ubicado en Catamarca que
podría representar una continuidad productiva ante el cierre de Bajo de la
Alumbrera), la explotación es incierta luego de la ordenanza de prohibición de
minería a cielo abierto para todo el ejido municipal de Andalgalá y las
vacilantes políticas provinciales que se han acentuado durante los últimos dos
mandatos.
Otro proyecto de cobre y oro, en Catamarca, es Cerro Atajo,
que podría movilizar una inversión de US$ 2.700 millones a lo largo de 3 años
si se logra poner en marcha la explotación de 17 minas dispersas en 370
hectáreas, actualmente bajo una asociación entre Yamana Gold, propietaria de
Agua Rica, y Camyen SE (Catamarca Minera y Energética Sociedad del Estado) la
empresa minera provincial.
También figuran los emprendimientos de El Pachón, El
Altar, Josemaría y Los Azules en la provincia de San Juan y San Jorge en el
norte de Mendoza.
Nuevo Campamento El Pachón
En la actualidad, la única mina de cobre de gran escala
sigue siendo Bajo de la Alumbrera, en la provincia de Catamarca, que presenta
rendimientos decrecientes al acercarse al fin de su ciclo de vida, aplazado
hasta diciembre de 2018 como consecuencia del impacto en la ecuación económica
que representó la eliminación de las retenciones al sector.
La producción de la Alumbrera comenzó en 1994 con un fin de
ciclo productivo previsto para este año, pero este rediseño impositivo logró
extender en unos 18 meses su vida útil, a cargo de la multinacional Glencore,
propietaria del 50% de Minera Alumbrera S.A, que encara la ingeniería para el
cronograma de cierre de mina y la mitigación de impacto ambiental.