La escalada del dólar terminó por comprometer y tornar casi imposible cumplir la meta de una inflación del 17% del Banco Central. A la par, generó un perjuicio para aquellos tomadores de crédito, que reciben pesos, pero que adquieren una propiedad valuada en dólares.
Lanzan medidas para paliar el efecto del alza del dólar en los créditos hipotecarios
Una cuestión fundamental es que hay una demora entre un mes y 45 días entre la firma del boleto de compraventa y la escrituración de la operación inmobiliaria. Un dólar más alto incrementa los valores en pesos, que son los que se asientan en la escritura, aún cuando el precio en divisas fuera inamovible.
También los montos en pesos de los impuestos y comisiones, que son proporcionales al valor asentado en la escritura.
Para los compradores significa una carestía notoria y que queda fuera del presupuesto establecido en la toma del préstamo para vivienda.
En los últimos dos meses el dólar aumentó 10%, desde los $16,38 que promedió en bancos el 31 de mayo a los actuales $18,01. Eso quiere decir que aquellas familias que contaban, por ejemplo, con un préstamo asignado por $164.000, para cubrir USD 100.000 del monto total de la operación inmobiliaria, hoy pueden cubrir poco más de USD 90.000 y deben obtener por otra vía nada menos que USD 10.000 faltantes.
Fuente: Infobae