Los precios de nueve de diez productos de venta masiva aumentaron durante el primer semestre del 2017. Si bien hubo algunos incrementos motivados por cuestiones estacionales – como sucede con frutas y verduras- la mayor parte de las subas no tienen que ver con estos factores. Este análisis se desprende de un informe de precios realizado por la Liga de Amas de Casa de San Juan en hipermercados, supermercados y almacenes de barrio.
Amas de Casa releva los precios de entre 28 y 30 productos. En los primeros seis meses del año, los que más subieron fueron la papa, que registró un incremento del 70 por ciento, en segundo lugar los huevos, que aumentaron un 42 por ciento y en tercer lugar, los fideos, cuyo precio subió un 32,43 por ciento.
Los otros productos que registraron repuntes son la leche, que aumentó un 24,48 por ciento, la carne, que subió un 23 por ciento. Luego, el aceite, el azúcar, el queso y por último, el pan. La yerba fue el único producto de la canasta básica que bajó de precio, un 1,26 por ciento menos.
De los relevamientos de precios realizados por la entidad, se han detectado varios datos extras. ‘En los almacenes de barrio se han dejado de vender lácteos, muchos de los comerciantes no pueden comprar para vender y las primeras marcas prácticamente han desaparecido de los almacenes. También vemos que los productos de limpieza se venden sueltos en su gran mayoría, no hay casi envasados’, indicó Laura Vera, al frente de Amas de Casa.
Los precios de las frutas, verduras, carnes y pan en los supermercados e hipermercados son más altos que en los almacenes. Además, en los gigantes tanto el aceite como el azúcar no suelen ser de primeras marcas y tienen un tope de venta.
Sólo para cubrir los gastos de la canasta básica de alimentos para cuatro personas, en San Juan se necesitan 9.600 pesos. La canasta básica sin alquiler y esparcimiento implica un total de 17.000 pesos por mes y si se incluyen estos ítems, el monto sube a 24.500 pesos mensuales.
Para afrontar la crisis, las mujeres que antes se dedicaban exclusivamente al mantenimiento del hogar ahora venden cosméticos, lencería y se animan a la venta de comidas y postres en ferias de economía social. Otro destacado es la vuelta de las ferias americanas y del trueque en algunos barrios, tal es el caso del Aramburu.