En poco más de seis meses del año, el Gobierno nacional
destinó $ 2300 millones en subsidios a Aerolíneas Argentinas, el equivalente al
76,67 % de lo presupuestado y a razón de $ 13 millones por día. En marzo, el
gasto representaba $ 11 millones diarios. El cálculo surge de datos de la
Secretaría de Hacienda a los que accedió El Cronista, y refleja el acelerado
uso que la línea de bandera le imprimió a los fondos estatales durante el
primer semestre. En línea con lo sucedido durante los últimos años del
kirchnerismo, y también en 2016, a este ritmo la partida se agotaría en la
primera semana de septiembre.
El diario El Cronista publicó que el cambio de gobierno, a
fines de 2015, motivó un recorte de gastos en diferentes áreas que se fueron
reflejando en la asignación de recursos de los presupuestos posteriores. El
programa denominado "Formulación y ejecución de políticas del transporte
aerocomercial", que regula los subsidios que el Estado le da a Aerolíneas
Argentinas, fue uno de ellos, con una reducción de fondos del 50% de 2016 a
2017. Así, de los $ 4500 millones otorgados el año pasado, se pasó a los $ 3000
millones del corriente. Sin embargo, los fondos otra vez no alcanzarán.
"El primer semestre suele ser muy intenso en relación a
la demanda de fondos estatales. Tiene que ver con un tema estacional, ya que es
una etapa en la que repercute la elevada venta de pasajes del semestre
anterior", detallaron desde Aerolíneas Argentinas. Añaden, además, que
"en temporada alta los gastos son mayores, por ejemplo en
combustible".
Desde la empresa reconocieron que será difícil que el
presupuesto original sirva para todo el año y creen que podrían necesitar más
dinero cerca de octubre. Pero descartan que esos fondos provengan del Estado:
"En ese caso cubriríamos la diferencia con recursos propios",
plantean, resaltando que "los números de ese año, están siendo mucho
mejores que los del año pasado".
No son nuevas las diferencias entre los fondos asignados a
Aerolíneas Argentinas por presupuesto y los finalmente ejecutados.
Nacionalizada por el kirchnerismo en 2008, desde 2013 en adelante siempre se le
giró más dinero que el previsto inicialmente. Ese año se previeron $ 3119
millones y se gastaron $ 3386 millones, un 8% más. En 2014 el incremento fue
extraordinario: se presupuestaron $ 2780 millones, pero finalmente se asignaron
$ 5117 millones, un 85% más. En 2015, la previsión inicial fue de $ 3245 millones
y la ejecución final terminó siendo $ 5333 millones, un 64% más de lo pautado.
El año pasado, en tanto, se le inyectaron al presupuesto de
Aerolíneas $ 272 millones extra de los $ 4228 millones proyectados. Sólo en
2012, cuando el programa todavía dependía del Ministerio de Planificación, se
utilizó menos dinero de lo previsto: $ 2164 millones contra los $ 2489 millones
estipulados originalmente.
El programa número 60 del Ministerio de Transporte marca una
gran diferencia en cuanto a su ejecución respecto a otras partidas, como la de
modernización de políticas de transporte ferroviario, por ejemplo, que sólo
lleva usado el 28,43%. Otro programa subejecutado es el que administra los
fondos del transporte fluvial y marítimo, que en el primer semestre del año
recibió el 20,1%.
(Fuente: El Cronista)