Más que mermelada es fruta untable, y así lo presenta la Ingeniera en Alimentos Ana Isabel Vera, una emprendedora que logró vender unos 12.000 frascos de dulce por año, el 90 % fuera de la provincia.
La marca Naturel, producida en Chimbas, es light, la fruta es endulzada con mosto de uva y no tiene conservantes, lo que convierte en apta para diabéticos. La sensación es la de comer la fruta fresca, el sabor es muy natural y no es dulce, como el resto de las mermeladas.
"Quería hacer algo propio y que no hubiera en el mercado, algo distinto. Buscando recetas de dulces encontré una española endulzada con mosto concentrado de uva. Un amigo diabético me dijo que podía consumir fructuosa y pensé que sería un buen mercado. Son mermeladas light en calorías y los diabéticos la toleran, claro que con el mismo cuidado que consumen fruta”, contó Vera.
Hace 6 años Ana empezó sola con esta idea y elaboraba todo a mano porque no tenía máquinas, pelaba, descarozaba y cocinaba. Gracias a un proyecto presentado en Capital Semilla pudo comprar una cámara frigorífica y una paila, lo que le permite poder elaborar casi todo el año y tener tres empleadas.
Después fue reinvirtiendo y se compró una descarozadora, que sólo saca el carozo, y una tamizadora, que separa semillas y piel y deja la pulpa limpia.
Pero además esta pequeña industria está mostrando que se puede dar otros usos al mosto de uva, que tiene proyecto de ley en el Congreso Nacional para ser usado en la industria de las bebidas. Los productos Naturel usan mosto concentrado elaborado por Mostomat, y la mayoría de la fruta es de acá, como el damasco, durazno, pera, manzana, ciruela y melón. Las cerezas son de Mendoza y la naranja y mandarina las compra en el Mercado Concentrador de Rawson.
Como los productos no tienen conservantes, la mermelada se esteriliza con envasado en caliente, que ayuda al vacío y una vez en el frasco se hierve media hora en agua. El frasco cerrado dura un año y abierto, 30 días en la heladera.
"Controlamos todo y llevamos todo el planillas. Mi meta es cada año aumentar un 10 % el volumen elaborado, pero depende mucho del clima y la producción de fruta. Este año hubo una baja en las ventas, el año pasado vendía 1.200 frascos por mes y este año estoy vendiendo 800 frascos y tuve que ajustar algunas cosas”, dijo la Ingeniera.
La temporada de elaboración comienza en noviembre con el damasco que es el primero que se cosecha, luego sigue el durazno, la ciruela, pera, manzana, melón, zapallo y cereza. Se elabora toda la pulpa junta hasta marzo y se guarda en la cámara frigorífica. A medida que van entrando los pedidos se envasa y etiqueta. En julio (cuando se hizo la nota) ya no quedaban pulpas de zapallo, de tomate, ni de durazno.
"Los pedidos entran lunes y martes y ahí recién envasamos hasta el jueves y viernes que se despacha. Vendemos en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario, Mar del Plata, La Plata y Misiones, el 90 % de la producción se va ahí. En San Juan es muy difícil entrar con un producto novedoso pero tengo dos o tres locales que me piden y les llevo. Pero piden poca cantidad y me conviene directamente vender a los distribuidores que hacen compras grandes”, dijo.
Un dato muy importante es que estos productos no son mucho más caros que el resto de las mermeladas industriales: $38 el frasco de 400 gramos. "Lo importante es que la gente los conozca”.