Más de 54 empresas y 76 representantes de grandes compañías
de Japón visitaron en los últimos días la Argentina y se mostraron interesados
en invertir "en lo inmediato” en el sector de infraestructura y energía
renovable, en proyectos de minería y en la industria automotriz. Según se pudo
saber públicamente, las expectativas de inversión japonesas son variadas. Hay
proyectos concretos para energía eólica, nuevos planes de inversión de las
automotrices Toyota y Nissan, un plan en la red de telefonía celular, proyectos
de inversión minera de Mitsubishi en un yacimiento de cobre en San Juan, planes
de exploración de gas en Neuquén y un plan de trabajo en Jujuy para la
explotación de litio.
El interés fue expresado luego de tres días de intensas
reuniones realizadas durante la visita de unas semanas atrás que realizó la comitiva
japonesa, la que le dejó al Gobierno de la Nación la promesa de invertir más de
US$ 1.000 millones en el futuro inmediato, siempre y cuando se cumpla una
condición central: que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE) mejore la calificación de la Argentina en octubre próximo.
Cooperación
Bajo el amparo de la Agencia Argentina de Inversiones y
Comercio Internacional y la Japan External Trade Organization (Jetro), la
organización de promoción del comercio exterior de Japón, se desarrolló el
seminario "Oportunidades de inversión en infraestructura y energía en la
República Argentina”. En las reuniones de trabajo estuvieron presentes
funcionarios de la Cancillería; el ministro de Energía, Juan José Aranguren, y
el de Comunicaciones, Oscar Aguad.
"Los japoneses vemos con mucho interés todos los cambios que
está haciendo Mauricio Macri en la Argentina y hay mucho interés en aumentar a
más de 1.000 millones de dólares las inversiones que hoy hay en este país y que
ahora no superan los 100 millones de dólares”, dijo al diario La Nación el
embajador de Japón en la Argentina, Noriteru Fukushima.
Planes de financiación
Los proyectos de inversión estarán sujetos a un eje central:
"Confiamos en que la OCDE pueda mejorar la calificación de la Argentina, porque
de ello dependerán en gran medida las inversiones que Japón está dispuesto a
hacer en este país”, añadió Fukushima. Esto se definirá en octubre, cuando
arribe al país una misión de la OCDE con la idea de cambiar la nota (un 7) que
hoy tiene la Argentina y que comparte con Ruanda, Zimbabwe y Corea del Norte.
De la calificación de la OCDE dependen las empresas
japonesas para recibir planes de financiación y un seguro de riesgo del propio
Estado japonés. Sin ello, las proyecciones de inversión se ven reducidas.
Nueva calificación
Los empresarios japoneses y el embajador de ese país
coincidieron ante los funcionarios argentinos en que las reformas que inició
Macri facilitarán las mejoras que se darían a partir de la nueva calificación
de la OCDE.
La idea es aumentar las inversiones japonesas y ponerlas en
niveles similares a los que ese país tiene en otros países de la región. De
hecho, en Brasil los japoneses invierten US$ 3.000 millones y en Chile, US$
2.000 millones.
Como dato complementario, de los US$ 7.100 millones que
Japón invirtió en la región en 2014, solo el 6% se destinó a la Argentina,
donde el país asiático ocupa el 12º lugar entre los inversores extranjeros,
frente al 2º en Brasil y Chile.