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sábado 4 de abril de 2026

Panorama económico

Dueños de los camiones, la mortadela de sándwich entre el freno minero y la suba del gas oil

En San Juan hay entre 400 y 600 camiones registrados, de los cuales una parte importante está parada. El costo en 2016 hasta abril ya empató la suba de todo el 2015. El cemento y la minería explican la caída. Por Sebastián Saharrea.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Sirve para ilustrar el caso de José Maldonado. Su empresa de transporte tiene 22  camiones, de los cuales hoy sólo están en la ruta 5. El resto, guardado esperando una nueva oportunidad que el gobierno nacional anuncia para el segundo semestre del año. Venía flojo por la caída de Pascual Lama, el proyecto para el cual había comprado una buena cantidad de sus camiones, y el aumento de los combustibles le terminaron de redondear la tormenta perfecta.

Maldonado es uno de los tantos empresarios sanjuaninos de camiones, no cualquiera. Es el presidente de la Unión de propietarios de Camiones (UPROCAM) de San Juan, que reúne a los dueños de las unidades de transporte que hoy sienten por un lado la presión por la suba de costos y por el otro la floja demanda de fletes de las mercaderías que transportan.

Vuelve a ser un ejemplo Maldonado porque la mayor parte de su parque activo de camiones está enfocado en el sector del cemento, teniendo en cuenta la presencia de Loma Negra en San Juan. Pero la compañía manejada hoy por los brasileños de Camargo Correa decidió rearmar su logística de camiones, además de reducir el flujo por la caída de la demanda de cemento en todo el país como consecuencia de los aumentos de los precios.

El otro apriete del lado de la demanda viene por el lado de la minería. Porque tanto Maldonado como otros empresarios invirtieron en camiones para la construcción del gigante de Pascua Lama, pero la caída del proyecto hace ya casi dos años hizo que los camiones pasaran a la playa.

Pero si no los vende, es por algo. Se trata de un importante capital estacionado e inmovilizado al que podría haberle dado algún otro destino, al menos en el sector financiero para extraerle una renta. Pero él prefiere esperar a que la mina recupere esplendor, porque si eso ocurre estará parado en primera línea.

Del otro lado, los entre 400 y 600 camiones que hay en San Juan –como todos los del resto del país- sienten la presión de los costos que le quitan rentabilidad al flete. La UPROCAM realiza frecuentemente un estudio de costos del sector, que les está dando cifras alarmantes: que hasta abril, el aumento ya es equivalente a todo lo que se les encareció el costo en el 2015. Y eso que no computa el último incremento de combustibles del 10% que opera desde el 1 de mayo.

El trabajo es un relevamiento sobre los incrementos en los rubros que la operación de los camiones son gravitantes: el combustible, los lubricantes, los neumáticos, las reparaciones, el material rodante, el personal de conducción (es decir el sueldo de los camioneros), los seguros, las patentes y tasas, el costo financiero, el peaje, y otros costos generales. En diciembre pasado, la estrella del encarecimiento de costos fueron los neumáticos, que saltaron un 21%, mientras que el material rodante lo hizo en un 8%, ambas cosas como producto de la devaluación.

En abril, los principales aumentos provinieron del lado del combustible con un 6%, otra vez los neumáticos con casi el 6% y los lubricantes con el 5%. Pero lo más relevante fue el cómputo de la sumatoria del año, que les dio un 20,58% contra un 21,78% que dio en todo el 2015.

Ante esto, los dueños de los camiones se plantean la posibilidad de incrementar el valor de los fletes acompañando el ritmo de sus incrementos de costos, pero allí es donde se encuentran de frente con la floja demanda. Eso les convierte en imposible cualquier intento de corregir sus tarifas según el ritmo que les marca el gas oil y el resto de los insumos que deben pagar. 

En su visita del domingo pasado a Paren las Rotativas para debatir sobre las consecuencias de los incrementos de combustibles junto a Bernardo Turcumán de la Cámara de Expendedores y al economista Américo Clavel, Maldonado juró que no han podido retocar para arriba el flete, lo que generaría un dominó ascendente de precios de esas mercaderías transportadas.

Encima, remarca en el calendario una fecha sensible para ellos: junio, el mes que viene, será el momento de sentarse a negociar paritarias nada menos que con el poderoso gremio de Camioneros de Moyano. Que vienen recargados y con pocas ganar de hacer más liviano el mal trago de las vacas flacas, lo demostraron en la convocatoria masiva del Día del Trabajador y cada vez que pueden en los auditorios en los que hacen sentir sus pretensiones de recomposición salarial acordes con la inflación. ¿Y ahora?.
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