A principios de año, cuando todavía estaban acomodando el calendario y viendo cómo arrancar, un grupito de mujeres del Poder Judicial decidió que ya era hora de dejar de postergarse: querían jugar al hockey. No tenían equipo, no tenían plantel, no tenían nada… solo las ganas de salir a la cancha. Así empezó todo, con pocas jugadoras, mucho entusiasmo y la idea fija de armar algo propio.
Mamis todoterreno: campeonas y con el ascenso bajo el stick
Lo que nació como un puñado de mujeres con ganas de jugar al hockey se transformó en una historia de unión, esfuerzo y pasión. El equipo del Poder Judicial ascendió, ganó la Copa de Oro y celebró una campaña invicta que quedará en la memoria de las chicas.
La búsqueda de compañeras fue casi una misión. Cada una salió a invitar conocidas, amigas, exjugadoras y hasta a las que nunca habían tocado un stick. Y ahí apareció lo mejor, cuando se encontraron con mujeres de todas las edades, con experiencias distintas pero con la misma chispa. Algunas volvían después de años, otras se animaban por primera vez, pero todas estaban listas para meterse en esta aventura que mezcla deporte, catarsis y amistad.
Con el correr de los entrenamientos, el equipo fue tomando forma. Se armó un grupo unido, divertido, solidario y con una mística que se notaba adentro y afuera de la cancha. Y en ese proceso hubo un protagonista clave: el DT Marcelo Castro. Desde el primer día apostó a este equipo sin mirar el currículum deportivo de nadie. Sus charlas, su paciencia y su confianza fueron esenciales para sostener al grupo en los altibajos típicos de cualquier competencia.
Y un día, lo que parecía un sueño empezó a hacerse realidad. Ganaron, crecieron, se consolidaron. Terminaron haciendo una campaña tremenda: ascendieron a la Categoría C del torneo que organiza la Asociación Civil Primera Agrupación Mamis Hockey, levantaron la Copa de Oro y cerraron el año sin perder un solo partido. Para destacar también, su arquera, Jésica Fernández, fue figura total: recibió apenas un gol en toda la temporada y se quedó con el premio a la valla menos vencida. Una muralla, literalmente.
La alegría se mezcló con los agradecimientos. La Mutual del Poder Judicial, con el apoyo clave de Diego Pringles, fue la que hizo posible que el equipo exista formalmente y pueda competir. Las familias también tuvieron su lugar: padres, hijos, parejas, hermanos y amigos que bancaron cada entrenamiento, cada viaje y cada domingo en la tribuna. También agradecieron a la Asociación, su casa deportiva, y al municipio de Rawson junto a la Secretaría de Deportes, por acompañar y aportar cuando hizo falta.
Hoy, después de un año que empezó con incertidumbres y terminó con un título bajo el brazo, las Mamis del Poder Judicial pueden decir que escribieron su propia historia. Construyeron un equipo de cero, se hicieron fuertes como grupo y demostraron que, con ganas y corazón, se puede llegar lejos. Y ellas llegaron: campeonas, ascendidas, invictas y, sobre todo, más unidas que nunca. Una hazaña bien sanjuanina.
El plantel campeón: Itatí Alfaro, Andrea Castro, Eva Córdoba, Selva Delgado, Jésica Fernández, Pamela Oviedo, Patricia Páez, Lorena Pinto, Gimena Ruarte, Elvia Tobares, Laura Tobares, Rosa Tobares, Zulema Valdez, María Vega y Laura Villa.