Francisco Riveros (21) salió en busca de oportunidades y en las últimas horas estrechó la mano con el Club Unidos de Olmos, que milita en la Liga Platense. El sanjuanino, que conoció a Diego Maradona, ahora jugará en la institución que estuvo a punto de perderlo todo por una patada. ¿Qué pasó? el club fue a juicio y estuvieron por rematarle su cancha.
El sanjuanino que conoció a Maradona y ahora jugará en el club que desató un escándalo hace 40 años
El jugador sanjuanino fichó para la institución, que ya lo presentó en sus redes sociales. La polémica que dejó en jaque al club platense, al borde de quiebra y al remate de su predio por una patada.
El mediocampista sanjuanino hizo inferiores en Gimnasia de La Plata y hasta en un momento, mientras vivía en la pensión, tuvo el agrado de conocer personalmente a Diego Maradona cuando asumió en el primer equipo. Si bien el encuentro fue fugaz, se llevó una foto para toda la vida.
Tiempo después de eso, Francisco regresó a San Juan y lo sumaron como refuerzo estrella de Juventud Zondina. Allí fue soldado clave de Luto Molina en el campeonato sanjuanino. Una vez que culminó su estadía en el conjunto de Zonda, decidió buscar nuevos destinos fuera de la provincia.
Después de entrenarse solo y de estar lejos de su familia, llegó lo que tanto esperó: la oportunidad en otro club. Unidos de Olmos se interesó en él y ya lo fichó para disputar la Liga Platense.
¿Qué es lo llamativo en todo esto? en el Club Unidos de Olmos se desató un escándalo por una patada hace 40 años atrás y casi termina con el derrumbe del club y el remate de sus canchas.
Esta historia ocurrió en agosto de 1985, pocos meses después de la consagración del equipo en la Liga Amateur Platense. En aquella ocasión recibían en su cancha de 44 y 184 a Círculo Cultural Tolosano y detrás de los alambrados estaba lleno de gente.
Como había estado lloviendo, el campo de juego estaba mojado y algo embarrado. Cuentan que, cuando faltaban cinco minutos para la finalización del primer tiempo, el defensor local José Gutiérrez le pegó una patada a Eduardo Montero con tanta fuerza que lo lesionó.
Una ambulancia lo trasladó al hospital con una fractura expuesta de tibia y peroné, el árbitro expulsó al jugador de Unidos de Olmos y a partir de ese momento trágico la historia dio un giro para el club del oeste de nuestra ciudad. Es que a los diez días el jugador lesionado tuvo una complicación vascular y tuvieron que amputarle la pierna, 10 centímetros por debajo de la rótula.
“Lo que más recuerdo de ese día fue el ruido que hizo el hueso cuando se quebró", comentó una vecina testigo de la jugada, en diálogo con La Nación.
Tras perder la pierna y por consiguiente su calidad de vida, Montero inició un juicio por daños y perjuicios contra la Liga Amateur Platense de fútbol, el Centro Vecinal Unidos de Olmos, el Club Social y Deportivo Los Tolosanos y el autor de la falta, José Gutiérrez. Según explicaron, por cuestiones jurídicas y presuntas inconsistencias en la asesoría legal del club, todos los demandados fueron quedando desligados de la causa, menos Unidos de Olmos.
Contra el club local se dictó sentencia para rematar cuatros lotes del predio de la institución, justamente los que corresponden al campo de juego del club. Y esto los dejó en jaque. Después de todo y para evitar el remate de las instalaciones de la entidad, el ese entonces presidente Luis Pérez -que de todo esto se enteró hace poco y por un llamado del hijo del lesionado-estuvo en conversaciones con él, que exigía 5 millones de pesos para desistir de la acción de remate. Después de tantos años de un juicio que perduró, la situación ahora es otra y el club siguió con su crecimiento deportivo.