El ciclismo de antes tenía algo de heroico. No había tecnología de punta ni grandes estructuras detrás de los corredores. Había esfuerzo, resistencia y kilómetros interminables de sacrificio. En ese escenario se construyó la figura de Antonio “El Payo” Matesevach, uno de los grandes nombres del pedal cuyano y una referencia obligada para hablar de las viejas gestas sobre ruedas. Quién era.
Sanjuanino y criado en una provincia donde el ciclismo forma parte de la identidad deportiva, Matesevach supo abrirse camino con carácter y perseverancia. Su imagen quedó grabada en las rutas de tierra, peleando contra el viento, el calor y rivales que también soñaban con la gloria. Era de esos corredores que no especulaban: iba al frente, con la determinación de quien entendía que cada carrera era una prueba de resistencia física y mental.
Su historia no estuvo exenta de golpes duros. En 1967, mientras integraba la Selección Argentina, sufrió un grave accidente en Canadá que puso en pausa su carrera y encendió la preocupación de todo el ambiente ciclístico. Sin embargo, lejos de bajar los brazos, Matesevach encontró fuerzas para volver a competir, demostrando una fortaleza que terminó por engrandecer todavía más su nombre dentro del deporte.
Parte de esa leyenda también se escribió en Mendoza. En los caminos de Maipú y otras rutas mendocinas, “El Payo” protagonizó algunas de sus actuaciones más recordadas, en años donde las carreras convocaban multitudes y se transformaban en verdaderos acontecimientos populares. El paisaje de ripio, acequias y viñedos fue testigo de jornadas inolvidables para un corredor que parecía sentirse cómodo en la adversidad.
Una postal alcanza para describir su esencia: inclinado sobre el manubrio, el rostro marcado por el esfuerzo y la mirada fija en el horizonte. Sin lujos, sin atajos y con el cuerpo expuesto a la dureza del camino, Antonio Matesevach representó como pocos el espíritu de una generación de ciclistas que corría únicamente empujada por la pasión. Un nombre que, todavía hoy, permanece ligado a la historia grande del ciclismo cuyano.