Lo de San Juan, a lo largo y ancho de la provincia, era catastrófico y verdaderamente trágico. Casas derrumbadas, fallecidos y heridos por doquier, y un clima de desesperación del que no era ajeno el deporte. El 15 de enero de 1944, los atletas también eran víctimas del devastador terremoto que cambió para siempre la historia de los sanjuaninos. Las sedes, las pocas que existían en ese tiempo, quedaron destruidas y las competencias se paralizaron por varios meses. Pero también, aquel fenómeno despertó el costado más solidario del deporte. Aquí, un repaso de lo que fue el deporte sanjuanino en la época más oscura de San Juan.
En los pocos registros que hay sobre el deporte y el terremoto, aparecen las sedes deportivas como grandes protagonistas. De cuna de campeones a hospitales de campaña.
El Estadio del Parque de Mayo fue inaugurado el 8 de julio de 1928, durante el gobierno de Aldo Cantoni. Era una de las mayores obras de San Juan e incluso la pista del velódromo fue considerada en ese tiempo como la más importante de toda Sudamérica. Aquel populoso estadio en el que entraban 9 mil personas en sus tribunas gigantes, en un abrir y cerrar de ojos, quedó envuelto prácticamente en escombros a partir del movimiento telúrico 7.6 en la escala Richter. Se desplomaron sobre las gradas, como así también las dos torres que estaban construidas en el recinto.
Al gigante del Parque de Mayo, que tenía campo de juego, pista de atletismo, velódromo y platea oeste, también se le cayó el techo de la platea. Desde ese entonces no se ocupó más por un largo tiempo, claro, para eventos deportivos, ya que el mismo sirvió para alojar los vehículos que habían sido destruidos por el terremoto (ver foto). También debajo de la tribuna Este, se alojó a la gente que perdió todo y quedó en la calle. En la vereda, se atendió a los heridos: muchos eran niños.
Una característica de su tribuna oficial era una imponente visera que protegía del sol o la lluvia a quienes se ubicaban en ese sector
En lo que respecta al resurgir de los deportes en San Juan por el terremoto, aparece primero el hockey sobre patines. El Club Social, a las pocas semanas, retomó las actividades que estaban canceladas por el terremoto. Sin poder regresar del todo, realizaban encuentros amistosos de preparación para las próximas competencias. De aquel reinicio se recuerda el partido que disputaron Social y Concepción, el gran clásico de Concepción, el 31 de marzo de 1944, la primera aparición en público post fenómeno los de la Villa Mallea.
En cuanto al básquet, la disciplina no era tan popular en aquella época como el fútbol y el hockey. Sin embargo, los equipos importantes ya empezaban a marcar su camino en la disciplina, como Inca Huasi, Estrella, Isca Yacú, Urquiza y Lanteri. Para ellos, tras el terremoto, la dificultad mayor era encontrar un terreno que estuviera en condiciones y pudiera alojar la competencia. Se trabajó intensamente para contar, por lo menos, con tres o cuatro campos de juego para retomar el torneo local.
Para los dirigentes también significó todo un desafío. La Federación Sanjuanina de Básquet no tenía sede propia y funcionaba en las instalaciones de la Liga Sanjuanina de Fútbol, que en ese tiempo era una casona. Pero la construcción se derrumbó aquel 15 de enero y ambas instituciones quedaron a la deriva.
Clubes de básquet como Atlético de la Juventud, Escuela de Comercio y Benjamín Sánchez, desaparecieron tras el terremoto.
En el boxeo la actividad se reanudó dos meses después del terremoto. El 19 de marzo del 1944 se realizó en Angaco el primer festival de boxeo tras el desastre. Los dirigentes del Club Julio Mocoroa, como Armando Quiroga e Ignacio Coria, quienes no se podían quedar con los brazos cruzados, pusieron manos a la obra para habilitar el ring.
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Publicación hecha un 19 de marzo de 1944 en el Diario La Tribuna.
En el fútbol no hubo campeonato en todo el año. La selección que representaba a la Liga Sanjuanina, que siete años antes había participado de una histórica gira por varios países de América, venía de ser subcampeona a nivel nacional cuando ocurrió todo. El equipo local logró consagrarse campeón de la Zona Centro y después se quedó en la final, apenas un par de meses antes del movimiento telúrico.
Lo cierto es que del fútbol, la disciplina que tantas alegrías le había dado a San Juan en aquel tiempo, llegó una importante ayuda para los cientos de damnificados. En la AFA se realizó una enorme colecta de la que participaron clubes de todo el país. Todos hicieron donaciones de dinero: la Liga Tucumana de Concepción aportó $50, la Liga Casislense $84, la Liga Treserroyense $100, Sportivo Huracán de Bragado $189, el Atlético Maderense de Bragado $693, Atlético Rivadavia $180; otros que también ayudaron fueron Atlético Nacional, Atlético Villa del Parque, Atlético Quilmes, Atlético Copetonas y Atlétivo Cascallares, todos estos de Tres Arroyos.
Las ligas del interior también realizaron campeonatos para poder brindarle económicamente su ayuda al deporte sanjuanino.