Franco Páez sigue siendo el mismo pibe de Rawson, aunque hoy su rutina esté a miles de kilómetros. Hace ocho años se fue buscando una oportunidad y también un poco de aventura. Primero llegó en Nueva York, donde vivió más de tres años, hasta que el amor y la posibilidad de una vida más accesible lo llevaron a Kansas City. “En Nueva York era todo carísimo. Acá los alquileres, la vida en general, es mucho más barata. Nos convenía venirnos y, por suerte, estamos bien”, cuenta el sanjuanino a Tiempo de San Juan.
De Rawson a Kansas: el sueño de Franco, el anfitrión sanjuanino que espera a Messi y a los argentinos con asado incluido
Desde la ciudad donde construyó su vida hace años, el joven se prepara para un momento único. En ese lugar donde vive con su esposa e hijos y trabaja en la construcción, la Selección Argentina hará su debut en el Mundial 2026 y toda la “Scaloneta” montará su base. “Yo, la ciudad, todos estamos con muchas expectativas. Ver a tantos argentinos, sin dudas que será hermoso”, confiesa.
En esa ciudad del medio de Estados Unidos, más tranquila y con mucho de campo alrededor, encontró su lugar. Trabaja en la construcción, sobre todo haciendo pisos y remodelaciones, y comparte el día a día con su esposa y su familia ensamblada. “No es como las grandes ciudades, como Miami. Es otra cosa, más tranquilo, pero hay que saber moverse, tener cuidado en algunas zonas”, advierte.
La noticia de que la Selección Argentina iba a instalarse ahí para el Mundial alteró sin dudas su cotidianidad. “Yo estaba trabajando cuando salió el sorteo. Sabíamos que había chances y le tenía fe. Cuando se confirmó, no lo podía creer”, cuenta. Desde entonces, la ansiedad empezó a crecer. En el trabajo, entre compañeros de distintos países, hay un tema que se repite: Lionel Messi. “Todos me preguntan por él, por Argentina. Están re manija con verlo jugar”, cuenta.
Claro que no sería la primera vez que lo ve. Ya estuvo en la cancha cuando Messi fue con Inter Miami y todavía lo recuerda como algo especial. Ahora quiere repetir, y en un contexto especial, en su debut en la Copa Mundial de Fútbol. “Las entradas están saladas, pero estoy viendo. Si se da, sería la tercera vez que veo a la Selección”, dice, con una mezcla de ilusión y fe bien argentina.
Pero más allá del partido, hay otra cosa que también lo moviliza y entusiasma. En su cabeza ya empezó a tomar forma una especie de punto de encuentro bien argentino en pleno Estados Unidos, teniéndolo a él como anfitrión. “Me encantaría hacer asado en mi casa, recibir argentinos. Que vengan, compartir un rato, que se sientan como en casa”, confiesa. Y se entusiasma: "salir a buscarlos, mostrarles un poco la ciudad, abrirles la puerta y después encarar todos juntos para la cancha".
Para él, el Mundial no es solo lo que pasa adentro del estadio. Si no que también es el clima previo, los bombos, las banderas y los cánticos. “Ver tantos argentinos acá va a ser increíble. Eso es lo más lindo”, dice.
En una ciudad que empieza a entrar en clima, aunque lejos del fervor que se vive en Argentina, Franco se va a convertir, sin proponérselo demasiado, en anfitrión. Kansas City, ubicada prácticamente en el corazón de Estados Unidos, será nada menos que la base de la Selección durante el Mundial 2026. El equipo de Scaloni se alojará en el Hotel Origin y entrenará en el moderno Compass Minerals National Performance Center, mientras que el debut será el 16 de junio en el imponente Arrowhead Stadium, uno de los más ruidosos del mundo.
Ahí, en ese escenario que ya empieza a generar expectativa y fervor, el sanjuanino será uno más entre miles, aunque viviéndolo bien desde adentro. Porque por un rato, Kansas va a quedar más cerca de su casa.