La pandemia producida por el virus Covid-19 ha tenido un elevado impacto en la provincia. La enfermedad que comenzó en China en diciembre pasado ha afectado la vida de todos, incluso la de los deportistas. La actividad quedó suspendida por completo pero son muchos los que, pese al parate, siguen por deber o por solidaridad. Este último es el caso de Germán Montero, jugador de Huarpes, el equipo multicampeón del futsal local, quien trabaja como administrativo en un centro de salud pero en medio de la alerta sanitaria salió de su oficina para participar del programa de vacunación de adultos, los más vulnerables en estos tiempos.
Cuando la pasión se trasforma en solidaridad
El joven de 32 años es uno de los más destacados del futsal nacional. Tiene más de 8 títulos en su vitrinas. Conoce de partidos "difíciles" y sabe que el de hoy, también lo es. "Se trabaja sabiendo que estamos enfrentando algo importante que ha cambiado nuestras vidas. Necesitamos que todo salga bien y crear conciencia. Al principio uno está nervioso, porque salís a la calle y estás expuesto. Aunque en San Juan todavía no hay circulación, uno nunca sabe lo que puede pasar. Pero es lindo sentirse parte de esto, saber que estás ayudando y brindando a los mayores una pequeña arma para combatir el virus".
Germán trabaja desde hace casi cinco años en el centro de salud Rodríguez Pinto, en Rivadavia. Siempre se dedicó a la parte administrativa pero ahora, en medio de la lucha contra la pandemia, decidió salir de su confort para darle una mano a los que más lo necesitan: los enfermeros y los abuelos. "Por la emergencia sanitaria quise aprender e involucrarme en otras labores para ayudar a los compañeros. Me ha tocado aprender de medicación y ahora en este último tiempito de enfermería. Lo que hago es llenar los carnet de vacunación, si los abuelos necesitan o no refuerzos", contó.
El jugador y todo el personal de la salita recorren cada uno de los puntos del departamento: barrio San Roque, Del Bono, Profesional y Cesap, entre otros. "Vamos cubriendo todas las zonas, tratando de hacer el mayor esfuerzo para llegar a todos los adultos y embarazadas, para que ellos no salgan de sus casas y tengan todos los cuidados. La medida de prevención hoy es quedarse en casa. Si ellos lo hacen, se cuidan y nos cuidan a nosotros", expresó.
Y agregó: "Es impresionante el gesto de la gente. Que te agradezcan y bendigan te hace sentir que todo vale la pena. Porque nosotros también estamos preocupados, tenemos familias y miedo a llevar el virus a nuestras casas. Pero es nuestro deber, no somos héroes ni nada cercano, al menos yo. Sólo estoy ayudando en esta tarea de vacunación. Los que están ahí, luchándola todos los días son los médicos y enfermeros".