¡Qué caritas, nenes! Año 97, Riquelme con la 20 y Carlitos de alcanzapelotas. Antes de un partido, le pidió sacarse una foto, como fana de Boca que era y aprovechó la chance de estar dentro de la cancha como alcanzapelotas. Llegaron a jugar ocho partidos juntos en la Primera de Boca y, ahora que vuelve Carlitos, el 10 más grande ya se retiró. Apenas heredó la 10 xeneize, se la mandó a España como souvenir. Más tarde puso una calcomanía de él en su auto. También se cruzaron en la Selección.
Grandes momentos de Tévez en Boca; fútbol y algo más
El debut en Córdoba El 21 de octubre de 2001, con Bianchi, Tevez hizo su presentación oficial a los 17 años. "Fue un día inolvidable", recuerda, pese al 0-1. Aquel domingo jugó 61 minutos y fue reemplazado por Carreño. Y en la espalda y en el frente de la camiseta llegó el nombre de su mamá Fabiana, ya que era el Día de la Madre. Jugó con la 18 y también fue titular Riquelme.
El primer gol en Primera El debut de Tevez en la red con la camiseta de Boca fue nada menos que en una Libertadores, la del 2002, que no la pudo ganar porque lo eliminó el rival paraguayo en cuartos de final, aunque sí la logró al año siguiente. Con Tabárez de DT (Bianchi se había ido como bicampeón de América), hizo el 1-0 contra Olimpia de local: centro del Chelo Delgado y la metió entrando por el segundo palo, jugando con la 9.
Llegó de chiquito... Lo vio Maddoni y se lo trajo de All Boys en 1997. Se curtió en las Inferiores y en esta oportunidad posó para Olé con Pablo Doffo, uno de sus tantos compañeros. A los 16 años, a Carlitos le tocó debutar en Reserva justamente con Doffo en agosto de 2000. "Llevo el potrero en la sangre y no lo voy a perder. Juego igual que lo hacía en el barrio, así esté Bianchi, Pekerman o Tocalli observándome", decía a Olé el chico, que ese fin de semana fue enganche.
Historias de autógrafos... En 2001, Tevez estaba con la Reserva y viajó a Córdoba con el plantel de Primera. Ahí le tocó compartir vuelo, lógicamente, con Carlos Bianchi. Y se animó a cumplir un pedido de su mamá Fabiana: autófrago al Virrey. "Un día lo puteé al Beto Márcico porque no me quería dar un autógrafo cuando era chico, cuando me hice compañero se lo dije, jaja, en la época de Tabárez", recordó, explicando que "de chico mi viejo se rompía el lomo para que alguien me firme, sufría mucho cuando no me los daban, siempre iba a las prácticas y nunca los conseguía".
Un grande con otro grande. El 4 de febrero de 2002, Tevez fue ovacionado en la Bombonera. Y aplaudido por Palermo, que festejaba su despedida del fútbol con muchos símbolos de Boca, entre ellos Carlitos. Ahí se emocionó Tevez, que no jugó pero participó de la fiesta: dio el puntapié y se fue de la cancha, tocándose el corazón ante el cariño de los hinchas.
Se fue ganador. Aquel 17 de diciembre de 2004 fue su última vez como jugador de Boca, con la azul y oro en la Bombonera. Fue una noche emptiva, a lo grande, antes de partir a Corinthians. El pibe de la casa marcaba el 2-0 (tras el 0-1 en la ida) y le daba el título al club con el Chino Benítez de técnico. Aquella vez, antes de dar la vuelta olímpica, las que repitió en el exterior, fue ovacionado cuando fue reemplazado por Fabián Vargas a 15 minutos del final. Se iba a lo grande…
Feliz cumple, Boca. En abril de 2004, camino al Xentenario, Tevez se robó la fiesta ante los aplausos de la gente y la sonrisa de sus compañeros. Se subió al escenario para cantar con Piola Vago, integrado por amigos. Y hasta se animó un ratito como solita. Mejor dedicate al fobal...
De la gorra. A medida que se fue haciendo popular y querido, el jugador del pueblo, Tevez fue imponiendo su propia moda: el gorro Piluso que tanto lo caracterizó. Y fue mostrando distinto modelos desde que debutó en Boca, un look made in Carlitos. Hoy, claro, ya curtido en Europa, hasta se lo ve con saco y corbata en una cancha...