ver más

sábado 4 de abril de 2026

Quién es Abel Gnecco, apuntado por las escuchas con Grondona

El ex árbitro, de estrecha relación con Don Julio, quedó expuesto por la charla telefónica que salió a la luz en los últimos días y amenaza con forzar su alejamiento de la Conmebol.
Por Redacción Tiempo de San Juan
A fines de la década del 70, Abel Gnecco empezó a dar sus primeros pasos como profesional dentro del referato y no tardaría casi nada en formar parte del cuerpo internacional, además del de la AFA. De hecho, tuvo el privilegio de dirigir un encuentro de la Copa América 1979 entre Paraguay y Ecuador en Asunción, antes de desandar su camino en Argentina en los 80.

Rápidamente fue identificado por su desenvolvimiento y trato con los futbolistas dentro del terreno de juego. Un tanto prepotente, con dejos de soberbia y sin equilibrio emocional, ocupó un lugar en la consideración del seno de elite de los jueces de nuestro país. Con el correr de los años, su relación con Julio Humberto Grondona se tornó estrecha y esa es una de las causas por las que después de su retiro fue incluido dentro de las autoridades arbitrales con carácter nacional e internacional.

Su forma de ser lo llevó a tener varios altercados en su época como referí y dos de las más recordadas tuvieron a Boca como protagonista. En sus inicios, fue increpado gravemente por Carlos Horacio Salinas, más conocido como el "Loco", quien se fue expulsado a los 25 minutos del primer tiempo de un duelo ante Huracán, luego de protestar vehemente y tomar del cuello a Gnecco, que le señaló el camino hacia las duchas y lo informó. El jugador "xeneize" recibió luego 25 jornadas de suspensión.

Pero esta no sería la única perlita, ya que durante un Estudiantes-Boca por el Metropolitano 84, Gnecco echó a Pasucci a minutos del final y Ricardo Gareca corrió para protestar su determinación. Con ademanes, el "Tigre” le tiró la roja de la mano al árbitro y también fue expulsado. Tras el incidente, el colegiado adelantó que no había sido tan grave su reacción, pero el informe determinó otra cosa y el hoy técnico de Perú fue castigado por 7 partidos.

Tiempo atrás, en 1979, Gnecco se había visto envuelto en un escándalo con Diego Maradona, su entonces representante Jorge Cytersziler y algunos dirigentes de Argentinos Juniors, por no haber sancionado un penal para el "Bicho”, por falta a la joven promesa. Y años después, fue amenazado de muerte junto a Carlos Espósito y Juan Bava, quienes conformaron la terna en la Vuelta por las Semifinales de la Libertadores 89 entre Atlético Nacional de Medellín y Danubio. Un grupo narco les ofreció dinero para que el local avanzara a la instancia final de la Copa.

Colgó el silbato pero se desempeño continuó con fuertes cruces. En 2006, siendo Director de la Escuela de Árbitros, tuvo un choque público con Ángel Sánchez, quien todavía no se había marchado del arbitraje. En ese entonces fue excluido por mal desempeño y le apuntó a Gnecco: "Es un dictador que sólo sabe gritar. No soy médico pero creo que está desequilibrado mentalmente y hablo por todos los árbitros, me harté de este tipo”. 

Su trato autoritario le hizo ganar varios enemigos y Sánchez ventiló que aparte de haber listas negras de jugadores en ese momento, también alertó por manejos sospechosos en la Escuela.

El hombre de 70 años habrá recibido un gran disgusto al verse en todos los medios hablando con Grondona sobre la designación de los árbitros de la serie entre Boca y Newell’s, por los Cuartos de Final de la Libertadores 2013. Fue justo en el año en que reemplazó a Juan Carlos Loustau como representante argentino en la comisión de arbitraje de la Conmebol. Tiempo antes de que comenzara el Mundial de Brasil 2014, destacó la tarea de Diego Abal y rogó que se confiara en sus condiciones, pero finalmente Néstor Pitana fue quien dirigió por Argentina.

Hace un mes, en vísperas de los Superclásicos por los Octavos de la actual edición de la Copa, estuvo cerca de ser desbancado. Finalmente Germán Delfino y Darío Herrera fueron los jueces designados a dedo, en medio de un tironeo que dejó expuesto al organismo continental. Las privilegiadas inspecciones en cotejos de carácter internacional para él estaban llegando a su fin.

Desde la Triple A y el Sadra le soltaron la mano luego de que las escuchas fueran públicas y su futuro lo tendría lejos de la calle Viamonte y el fútbol en general. Gnecco acusó (al paraguayo Amarilla, quien respondió "mejor que no me lo cruce”) y fue acusado (por Alejandro Mustafá, un ex juez que lo denunció por soborno) antes de ser eyectado como funcionario, dentro de un clima espeso a nivel mundial, por el bochorno de la FIFA y la lupa sobre varios pitos argentinos.
 
Fuente: Infobae

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar