El primer humo comenzó a divisarse sobre la noche del domingo 11 y la madrugada del lunes 12 de septiembre. Lo que estimaban conocedores que iba a ser un incendio controlado se manifestó de una forma atípica, y el fuego en las sierras del valle tomó tal dimensión que a una semana del episodio todavía se continuaba trabajando en Valle Fértil para poder controlar y sofocar con éxito las llamas que están arrasando con todo.
El fuego sigue arrasando en el valle: en una semana dañó 6.500 hectáreas
En la localidad de Los Bretes, a poco más de 250 kilómetros de la Ciudad de San Juan, precisamente en la Escuela Franklin Rawson se instaló la base de operaciones a mediados de la semana pasada cuando, ante una evaluación de la situación, se solicitó ayuda a cuarteles de bomberos voluntarios de distintas provincias. En un primer momento se estuvo trabajando en inmediaciones del Puesto San Antonio, pero se necesitaba mayor espacio.
El comisario Carlos Heredia, jefe de Bomberos de la Policía de San Juan, y quien está a cargo del operativo en Valle Fértil, señaló a Tiempo de San Juan desde la base que, al menos hasta el sábado alrededor de las 21 horas, el cálculo estimado de hectáreas afectadas por el incendio era alrededor de 6.500. Si bien en las zonas donde se encuentran los puesteros y viviendas la situación permanecía controlada, las llamas avanzaban hacia tres sectores de manera simultánea: hacia el oeste, el este y el norte.
Precisamente el sábado los trabajos se enfocaron en las zonas de Los Bretes, Las Tumanas, Puesto La Tala y a la altura en la zona de La Zeta. Estás ultimas requirieron de los mayores esfuerzos de bomberos voluntarios debido a que eran focos que estaban controlados, pero debido a la intensidad de los vientos y su comportamiento cambiante, volvían a reactivarse.
En total unas 140 personas se encontraban trabajando para controlar los distintos focos de incendio, entre los que había 70 bomberos voluntarios de Valle Fértil, Caucete, Albardón, Capital entre otros; bomberos voluntarios de San Luis, también de Mendoza, Entre Ríos, además de baqueanos, personal de la Municipalidad de Valle Fértil, de la Secretaría de Ambiente y de Protección Civil.
Además del recurso humano, se contó con la asistencia de distintas movilidades. El sábado había 9 camiones hidrantes para asistir a las casi 10 camionetas de bomberos (una registró desperfectos técnicos mientras se encontraba en la sierra ese día a primera hora). También había movilidades de Protección Civil, Salud, y la Municipalidad a disposición, como camionetas, motos y cuatriciclo. A la lucha contra el fuego se sumaron dos helicópteros hidrantes, aunque el sábado solo opero el de la red Federal, ya que el helicóptero de la provincia había sufrido un pequeño desperfecto técnico que esperaban tener resulto para la jornada del domingo.
Mientras, en la base operativa, cerca de 10 personas más de la municipalidad son los encargados de asistir con alimentos y agua a quienes regresaban tras horas de lucha en las sierras. También se dispuso un puesto fijo de Salud Pública, atentos a las necesidades y requerimientos de los bomberos y la gente que se encontraba en la escuela y se dispuso en un sector el Centro de Operaciones, donde los principales jefes al mando mantenían sus reuniones para determinar los pasos a seguir, además de hacer seguimiento del incendio por aire, gracias a las tomas por dron que hacían desde Dirección de Comunicación de la Municipalidad y personal de Protección Civil. También vecinos y vecinas de la zona colaboran con la elaboración de alimentos y asistencia.
Al caer la noche, todo el personal que estuvo realizando tareas en el campo regresaba a la base operativa o a la Escuela Albergue de la zona. A la par, quedaba una guardia activa, para la reacción rápida ante la posibilidad de reactivación de zonas trabajadas o la presencia de nuevos focos. “Continuaremos con los trabajos el domingo a las 7:30 de la mañana, esperando poder terminar con los focos de incendio”, expresó con anhelo el jefe de Bomberos.
Los más optimistas creen que en un par de días más estará todo controlado, mientras que otros no se animan a arriesgar predicciones. "Con el fuego no se sabe. Hay muchos factores. A veces se cree que esta extinto y luego vuelve a tomar fuerza por el viento o por el fuego que queda debajo de la superficie", comentaban algunos de los bomberos desde la base en Los Bretes.