En el Barrio Los Pinos, una reconocida zona de Chimbas, se encuentra la Escuela “Fuerte Argentina”, un espacio que se dedica a la enseñanza de danzas folklóricas y que se encuentra abierta a la comunidad, con la esperanza de sumar más alumnos, pero también llegar con las danzas tradicionales a quienes más se pueda.
Fuerte Argentina, la escuela de folklore que nació de un sueño y crece en un popular barrio de Chimbas
Hace una década se encuentra en funcionamiento la escuela de folklore que enfoca sus enseñanzas en danzas, malambo, bombo y boleadoras. Cómo nació el espacio que alberga a unos 40 niños y jóvenes.
Daniela Gómez es quien está detrás de este espacio que soñó hace tiempo. De acuerdo a lo que contó en diálogo con Tiempo de San Juan, su vida está rodeada de danza desde muy chica y una vez que se recibió de profe de danzas folklóricas, su anhelo era contar con un espacio en el que pudiera compartir todo lo aprendido y su amor por el movimiento y las danzas tradicionales.
Fue así que hace una década nació “Fuerte Argentino”, la escuela que enseña danzas folklóricas, malambo, bombo y boleadoras. “Es una escuela como tal, a fin de año rendimos, vienen los directivos de Buenos Aires a tomarnos los exámenes para que los chicos puedan avanzar”, comentó.
Con inscripciones abiertas todo el año, teniendo la posibilidad de sumarse cuando la persona loa desee, Daniela detalló que actualmente tienen unos 40 alumnos divididos en dos grupos, debido a las edades, ya que la franja va desde los 4 a los 24 años.
“Nos encargamos a transmitirles todo, desde la energía, la fuerza e insistir en que deben seguir. Es un trabajo muy grande el que venimos haciendo después de la pandemia, muchos chicos dejaron de venir por distintas circunstancias y aún estamos retomando el ritmo. Más allá que han pasado unos años, cuesta un montón que los chicos vuelvan”, enfatizó Daniela.
Con presentaciones en distintos eventos o similares, los alumnos de la escuela van sumando experiencia y perdiendo los temores de la exposición al público. Construyen anécdotas, comparten momentos y crecen de la mano del folklore y sus tradiciones.