Emprender o emprendedor, son términos que hoy se han generalizado en su aplicación hacia la economía. Esto hace que casi no lo usemos cuando se inician acciones de otro carácter. Y resulta que está bien si lo decimos: es correcto emprender un camino o emprender acciones solidarias. Algunos elementos les son comunes, sean referidos a la economía o a otros aspectos y es bueno generalizar también o al menos tener en cuenta esas características.
Emprender un camino
Emprendemos siempre que sea algo importante. No rutinario. Esto es igual tanto para un negocio como para cualquier acción del hombre. No se trata de emprender un almuerzo, basta con iniciarlo. Pero cuando reviste complejidad, cuando exige una serie de condiciones, está bien plantearnos que estamos emprendiendo –acciones legales o una campaña de marketing- por ejemplo.
Y como todos en algún momento iniciamos cuestiones complejas, peligrosas o desusadas, podemos pensarnos todos como emprendedores en esos casos y deberíamos tener en cuenta característica de las que se aplican al referirse al Emprendedor en la economía.
Así es como, si le cabe el término emprender, deberíamos tener en cuenta el nivel de dedicación a poner: la pasión, por ejemplo, es un requisito necesario. El resultado será muy distinto según la haya aplicado o no. Si está bien decir: Emprendo el ascenso a la montaña, el resultado de seguro será distinto y en relación a la pasión con que lo haya acometido.
Por eso es que vale tener en cuenta, tanto si emprendes desde la economía como si no estás ocupado hoy en un negocio, sino que eres un emprendedor en la vida, en tu casa, con tus actividades, que será importante, tanto como la pasión, tu intuición al momento de elaborar la visión de lo que vayas a obtener. Y será tan importante como el que sea un hábito el plantearse permanentemente nuevos puntos de vista, nuevos enfoques frente a las acciones a tomar.
Del mismo modo serán distintos los resultados, en cualquier cosa que se haya emprendido, si se lideró el proceso como timonel de la nave, antes que abandonarse a los empujes del viento o de las corrientes. Del mismo modo si fuimos productivamente creativos y optimistas para considerar alternativas distintas. Y si resolvimos con seguridad y conscientemente cada una de los caminos analizados antes de actuar.
Lo importante: No están destinados sólo a los proyectos económicos los conocimientos, consejos y sistemas dedicados a los emprendedores. Emprendedores somos todos en cualquier escenario que nos desenvolvamos y con esta definición, no deberíamos dejar de tener en cuenta sugerencias que antes imaginamos que eran sólo para quienes inician un negocio o que abandonan una relación para independizarse económicamente. Ellos son seguramente emprendedores, pero los demás, por ejemplo, al emprender el camino a un sueño, con ciertos riesgos o complejidades, se nos pueden exigir también los mismos cuidados o tips a tener en cuenta.
Cuando escuchemos relatos o consejos hacia los que inician un negocio, los tengamos presente, sabiendo que somos también emprendedores, de caminos, de sueños, de relaciones, de campañas de solidaridad, etc. Extrapolar conceptos de la economía y aplicarlos a nuestro personal emprendimiento va a enriquecernos, incentivando nuestra voluntad de aprendizaje, que es a la postre, otra característica de los emprendedores.
Y todo sea para incentivar nuestro desarrollo personal, muy apropiado para sentir la plenitud de nuestro crecimiento, otro de los enfoques que nos permitirán a su vez acercarnos al disfrute de nuestra felicidad, esa aspiración y derecho que nos merecemos.
Carlos Gil Coach, La Granja, Sierras Chicas de Córdoba, Argentina, 6 de junio de 2019