Por Michel Zeghaib
“Mi gobierno estará al servicio del pueblo” - Por Michel Zeghaib
Campora llegó a San Juan el lunes 09 de abril de 1973. Pero su presencia se hizo sentir durante todo ese mes. Antes de su llegada, los anuncios mediáticos intentaron preparar un escenario especial. El Presidente de la Nación llegaba a la provincia. Su visita no podía ser cualquier visita. Había un candidato del pulmón del movimiento popular y nacional al que Campora representaba, don Eloy, que necesitaba de un empujón definitivo para asirse del poder provincial. Y así fue. En mayo de ese año ’73, asumió como Gobernador.
A las 21:30hs, comenzó la conferencia de prensa en el Hotel Nogaró. A su derecha estaban el candidato del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI), don Eloy, y el entonces Secretario del Movimiento Nacional Justicialista, Abal Medina. A la izquierda del presidente estaban José Rucci y Lorenzo Miguel, entre otros. No era usual que esta comitiva acompañara al presidente en los viajes que realizó durante sus cuarenta y nueve días de Presidente de la Nación.
En su discurso, insistió en que su gobierno “estará al servicio del pueblo y apoyará los deseos del pueblo”. Por un lado dejaba claro que convocaría a hombres que pertenezcan a movimientos populares, nacionales, revolucionarios y cristianos; pero, por otro, marcó una línea tajante de separación respecto de opositores y contrincantes, en particular, los candidatos del Bloquismo: Eduardo Bazán Agras, Rodríguez Castro y Leopoldo Bravo.
La caravana que acompañó a Campora era interminable. El Tío despertó en los sanjuaninos una locura popular. Fervor partidario era los que se respiraba en el aire durante su visita (y durante ese mes de abril). La multitud se agolpaba para saludarlo y hacerle sentir su incondicional apoyo y fidelidad. En varias ocasiones tuvo que detener el vehículo (un Peugeot 504) que lo llevaba para saludar y devolver el afecto que miles de adictos le manifestaban. Desde Las Chacritas hasta la Ciudad de la Capital, distaron 2hs de peregrinación, euforia y alegría.
Durante su estadía en la provincia, el “Tío” no se privó de comidas, bailes y diversión, cosas que estaban fuera de la programación estipulada. También hubo ausencias. Una de las más significativas fue la de quien era gobernador de la provincia en ese momento: don Carlos E. Gómez Centurión.
LAS PALABRAS DEL “TÍO”
Después de la conferencia de prensa, Cámpora improvisaba unas palabras que aumentaron aún más la euforia que su presencia ya había despertado.
Comenzó expresándose así: “Yo les agradezco con todo mi corazón esta demostración de solidaridad que me dará fuerza para hacer un gobierno argentino para todos los argentinos. Esta presencia de ustedes, en la tarde de hoy, me compromete ante el país para hacer de mi gobierno el gobierno justicialista que el general Perón quiere para todos los argentinos”.
Como en una especie de anuncio, continuó diciendo: “Ustedes hoy hubieran querido recibir y demostrarle esta solidaridad al jefe de nuestro movimiento, el general Perón. Pero, me comprometo ante ustedes, los sanjuaninos, que pronto tendrán la oportunidad de demostrarle nuestra lealtad al general Perón”.
Finalmente, señaló: “Y les digo, como últimas palabras, que llegaré al gobierno y al poder el 25 de Mayo y volveremos a hacer, ustedes y mi gobierno, una Argentina justa, libre y soberana”.
HÉCTOR JOSE CÁMPORA
Fue “el delegado de Perón” para los peronistas y “el dentista” para los llamados “gorilas”. Nació el 26 de marzo de 1909 en Mercedes, provincia de Buenos Aires. Fue presidente de la Cámara de Diputados de la Nación entre 1947 y 1951. En 1955 fue encarcelado en el penal de Ushuaia, de donde logra fugarse hacia Chile. Convocado por Perón, fue su delegado político, se encargó de reorganizar el movimiento, ganar las elecciones y concretar su regreso. Fue elegido Presidente de la Nación el 11 de marzo de 1973, cargo que ocupó solo 49 días, período que se conoce como “la primavera camporista”, y al que renunciaría para posibilitar el acceso de Perón al poder efectivo. Fue tildado como “zurdo” por la derecha peronista y fue expulsado del Partido Justicialista.
Producido el golpe de Estado, permaneció refugiado varios años en la embajada de México. Murió lejos de su patria, el 19 de diciembre de 1980 en Cuernavaca, México. Por siempre será el querido “Tío” para las jóvenes generaciones peronistas de los años ´70.