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domingo 5 de abril de 2026

CASOS QUE CONMOCIONARION A SAN JUAN

La conspiración del vino - Por Michel Zeghaib

Una sucesión de estallidos causados por la explosión de cinco bombas dejaron destrozadas algunas de las bodegas más conocidas de la década de los ‘70. Precisamente, la mañana del 11 de marzo de 1975, San Juan madrugaba con la noticia de una conspiración.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Michel Zeghaib

La primera interpretación de los medios de la época surgió cuando pusieron su mirada en los grupos montoneros que residían en la provincia, ya que habían encontrado, pintada en la pared de una de las bodegas, lo que parecía ser la firma de los conspiradores: “Montoneros”. Fueron cinco atentados con poderosas bombas que provocaron gravísimos daños a cuatro establecimientos dedicados a la industria del vino y en una casa de familia vinculada a un conocido bodeguero sanjuanino.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 4 y las 6 de la madrugada en el centro de San Juan y en el departamento de Desamparados. Primero los sanjuaninos de esas zonas, luego la provincia entera, se vieron sobresaltados por el terror y la inseguridad que generó la explosión de las cinco bombas que detonaron en las bodegas El Globo, Estornell, en los escritorios de La Esmeralda, en las oficinas de la firma Carrascosa y en la casa del Dr. Jorge Barassi, todos vinculados (como se aclaró más arriba) a los asuntos vitivinícolas.

En principio, las sospechas recaían en grupos montoneros por las inscripciones que había en las paredes de algunas de las bodegas afectadas como la de Estornell y la de Carrascosa. Las leyendas escritas decían: “Montoneros, viva Peón” e “Isabel, López Rega y Margaride son las triple A”.

Al día siguiente, la bodega de Peñaflor (que había sido testigo de la explosión en las oficinas de La Esmeralda) sufría un devastador incendio. Las primeras pericias indicaron que podía tratarse de un corto circuito, pero, al parecer, había sido mucho más que eso. El fuego destruyó la cámara frigorífica  de concentración de mostos entre las 4.30 y 5.30 de la madrugada del 12 de marzo de ese mismo año, el ’75. La opinión de don Mario Pulenta, entonces propietario de la firma mencionada, no podía disimular el terror –ni las sospechas– por los hechos que venía viviendo la provincia.

Por otro lado, el entonces presidente de la Federación Económica y ex titular de la Cámara de Bodegueros, don Francisco Bustelo Barcia, declaraba que uno de los móviles posible podía ser que un grupo de bodegas habían iniciado la firma de una serie de contratos para la elaboración propia de vinos para exportar. Además, decía, no había sido la primera vez que estos atentados ocurrían. Finalmente, endilgó la responsabilidad de las medidas a tomar en el gobierno de turno.
San Juan vivió en esos días hechos que quedarán grabados en su memoria.

LOS OBJETIVOS DEL ATENTADO

Oficinas de Carrascosa: A las 4 de la madrugada, la finca situada en Güemes 77 (sur), pertenecía al exportador de uvas don Francisco Miguel Carrascosa. La explosión destruyó puertas, ventanas, vidrios, muebles y una cantidad importante de papeles. En el frente de sus oficinas fue donde se había encontrado la leyenda: “Montoneros, viva Peón”. Este fue el primer atentado.

Oficinas La Esmeralda: El segundo ocurrió a las 4:15 de la misma madrugada, otra bomba estallaba en estas oficinas que estaba ubicada sobre calle Rivadavia 765 (este). Casualmente, un testigo presenció el momento en que dos personas dejaban la bomba en el lugar. Don Pulenta, que se encontraba a escasos metros observó cómo una mujer y un hombre, que andaban en un Fiat 600, se bajaron frente a las puertas de la oficina y colocaron un portafolio en la entrada principal. Los daños también fueron numerosos.

Bodega El Globo: La tercera bomba destruyó el portón y la pared principal de la bodega, a tan sólo media hora de la segunda.

Bodega Estornell: El cuarto de los atentados ocurrió a las 6.10 de esa madrugada en esta bodega que estaba situada en la Av. Libertador 1764 (oeste). El explosivo había sido colocado en uno de los caños de desagüe. En el frente de esta bodega se encontró la leyenda: “Isabel, López Rega y Margaride son las triple A”.

Familia Barassi: Por último, en la casa del Dr. Barassi colocaron también una bomba que, al estallar, dejaba destruido todo el hall de entrada, vidrios y varias habitaciones. La casa estaba ubicada en una finca en la calle Colón 1175 (norte) a metros donde se encontraba la Bodega Graffigna.

ANTES Y DESPUÉS DEL ‘75

Los ’70 fueron los años en los que Cámpora renunciaba al poco tiempo de asumir para permitir nuevas elecciones en las que triunfaría la fórmula Juan Domingo Perón – María Estela (Isabelita) Martínez.

Tras la muerte del viejo líder, en 1974, asumía Isabelita en un periodo signado por los problemas económicos, los enfrentamientos sindicales, la violencia terrorista y la falta de capacidad para gobernar. En marzo de 1976 fue destituido el gobierno constitucional y con gran consenso popular en sus inicios, los militares volvieron al poder inaugurando una etapa que denominaron Proceso de Reorganización Nacional y que sería recordado como una de las etapas más negras de la historia argentina. Ya no habría gobernadores sanjuaninos. Ese título quedaba reservado para militares venidos de otras partes, como el capitán de navío Alberto Vicente Lombardi y el brigadier Ángel Vicente Zamboni, desconectados de la realidad provincial, y carentes de sustento político.


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