El sol sanjuanino brillaba como de costumbre y hacía rutilantes los colores del parque, verdes, rojos y amarillos florecidos, y daban ganas de quedarse a descansar o tomar un vino. Ahora, en el complejo Olivos del Sol se puede acompañar el vino con un buen asado gracias que abrieron un restaurante con un menú muy variado.
Olivos del Sol: el placer de una gastronomía diferente, en un vergel
Sumaron un restaurante a las cabañas y paseos por las plantaciones. Quieren destacarse por la calidad de su oferta en Pocito.
El asado a la parilla incluye morcilla y chorizo casero, cortes de cerdo, novillo y costillas, todo acompañado con verduras cocidas en horno de barro y ensaladas de la huerta propia, sólo los domingos.
Pero si lo que interesa es probar cosas nuevas, este también es el lugar indicado y está abierto toda la semana. En el menú de la carta se puede encontrar desde salmón, bondiola de cerdo con salsa con jarilla, hasta pollo al curri con arroz negro (aclaran los propietarios que no es arroz con tinta de calamar sino una variedad que se cosecha negro). Pero también hay opciones para vegetarianos, para celiacos, menú infantil y postres muy distintos como la crema catalana. ¿Precios? "Accesibles", dijeron, $395 la parrillada completa con postre por persona.
Sus propietarios, Jorgelina Cornejo y Andrés Gunella, contaron que están poniendo énfasis en ofrecer algo diferente y de calidad, para turistas exigentes y sanjuaninos de buen paladar.
"Buscamos diferenciarnos como experiencia gastronómica, acá la gente puede elegir sentarse en el patio sobre el pasto o adentro y después caminar por el olivar. De lunes a viernes también realizamos visitas guiadas, siempre con reserva previa, lo mismo para el restaurante", dijo Jorgelina.
Andrés contó que hasta hace dos meses, sólo hacían eventos para empresas y familias, pero ahora el foco está puesto en el restaurante abierto al público, con reserva. "Promocionamos el complejo por el restaurante porque la gente está más predispuesta a salir a cenar que a pasar todo el día y la noche afuera", destacó.
Gente que sabe
Si bien el complejo Olivos del Sol comenzó a funcionar en el 2005, Andrés ya cargaba con una amplia experiencia cosechada en principalmente en Europa, ya que si bien nació en San Juan, cuando tenía 4 años sus padres se fueron a trabajar a España.
"Me crié en un restaurante, trabajé en hoteles y restaurantes en Alemania, Tailandia, Marbella, Costa del Sol, Málaga, y cuando volví a San Juan empecé a trabajar en restaurantes acá hasta que pudimos iniciarnos con lo propio", dijo Andrés.
Hoy cuentan con un predio de 8 hectáreas (Ruta 40 entre 8 y 9) donde están las cabañas y olivos con variedades arauco y manzanilla, con las que elaboran aceitunas y aceite de oliva en otra empresa. Jorgelina es ingeniera química así que su meta es tener la máquina propia para hacer aceite y brindarle al turista la experiencia completa del olivo, desde la cosecha hasta la elaboración. Incluso las cabañas y habitaciones tienen nombres de aceitunas. "Más adelante es posible que el restaurante sea temático también", señaló ella.
Aseguraron que la Ruta del Olivo creció mucho en los últimos años gracias a que la gente está aprendiendo a consumir aceites de calidad extra virgen. Pero también ven un incremento del turismo con la incipiente ruta interlagos (sólo tiene parte del camino habilitado).
Son de los pocos que en San Juan hacen seguimiento a los clientes "los llamamos para que nos cuenten como fue la experiencia porque eso nos ayuda a mejorar", dijeron.
Cuentan con la ayuda invaluable de José Gunella y Laura Fernández, los papás de Andrés. José viaja a San Juan todos los años y se queda varios meses en los que cuida la huerta y elabora los dulces artesanales.
"Por ahí es difícil explicarle a la gente por teléfono, pero el lugar es digno de conocer", cerro Andrés.
Consultas en www.facebook.com/apartolivosdelsol/, 2644444000 o info@apartolivosdelsol.com.ar