En una entrevista en profundidad con Paren las Rotativas, el diputado provincial y presidente del Bloquismo, Luis Rueda, trazó un análisis del complejo presente económico y político, tanto a nivel nacional como en San Juan, con definiciones sobre la gestión de Javier Milei, el impacto de la crisis en la gente y fuertes críticas a prácticas tradicionales de la dirigencia.
Rueda analizó la crisis, marcó diferencias con Milei y apuntó contra los "niños ricos" de la política
El diputado provincial y presidente del Bloquismo reconoció el respaldo social al gobierno nacional y evitó críticas duras, aunque planteó diferencias sobre el rol del Estado. También habló de la economía en San Juan, la minería y el recambio generacional.
Rueda consideró que la provincia mantiene cierto orden, aunque condicionada por el contexto nacional. “La provincia está bien, sigue avanzando y hay anuncios importantes, pero no podemos escapar a la situación económica del país”, explicó. En ese marco, volvió a poner el foco en la minería como motor clave: “Hoy están todos los ojos puestos en la minería y se están dando las herramientas para ese despegue que todos esperamos”.
Sin embargo, advirtió que la mejora todavía no se traduce en el día a día. “La gente no lo siente en el consumo, le cuesta llegar a fin de mes y pagar los servicios”, afirmó. Según detalló, esto impacta directamente en los municipios: “Hoy los intendentes tienen dificultades para sostener lo básico”.
Al referirse al gobierno nacional, Rueda adoptó una postura equilibrada. Por un lado, evitó cuestionamientos directos: “No voy a criticar lo que está haciendo porque es lo que prometió en campaña”, sostuvo. Y remarcó que existe un respaldo social vigente: “La gente le dio un voto de confianza y todavía hay una expectativa de que la economía mejore”.
En ese sentido, reconoció que el rumbo económico responde a una lógica clara. “Hay metas económicas más que metas de gestión, con un fuerte foco en el superávit. No se recurre a emitir o a subsidios para evitar problemas a largo plazo”, analizó.
No obstante, marcó una diferencia de fondo con la visión libertaria: “Choco con la idea de un Estado cada vez más chico. Yo creo en un Estado presente y eficiente”. Para Rueda, esa mirada está atravesada por su historia personal y su origen humilde.
Aun así, dejó en claro su deseo de que el rumbo funcione: “No me alegro si al gobierno le va mal. Apostamos a que al país le vaya bien”.
En paralelo, cuestionó el clima político actual. “La dirigencia está más preocupada por las elecciones que por resolver los problemas reales. La gente está viendo cómo paga las boletas o cómo llega a fin de mes”, señaló.
Desde su rol partidario, destacó la importancia del diálogo y la gobernabilidad: “Si un proyecto es bueno, no importa el color político”. Además, remarcó que el Bloquismo impulsa iniciativas como la ley de proveedores mineros y reformas electorales.
En el tramo más personal, Rueda puso el foco en su historia de vida: “Vengo de muy abajo, no tengo apellido”. Y recordó: “Pedíamos mercadería porque no teníamos para comer y salíamos a vender lechuga”. Esa experiencia lo llevó a cuestionar lo que considera una lógica instalada en la política: “Me parece que la política también se ha vuelto esto... porque hice bien las cosas tengo que poner a quien yo quiera. En muchos casos tiene que ver con la continuidad de sangre, con el ‘dedo’”.
Frente a eso, defendió su propio camino: “Llegué a ser presidente del Bloquismo a través de internas, no por ser ‘hijo de’”.
Por último, insistió en la necesidad de renovación: “Defiendo el recambio generacional. Necesitamos dirigentes que conozcan la realidad de la gente”. Y cerró con una definición que resume su posicionamiento: “Si las cosas no mejoran, será la gente la que decida en las urnas quién puede resolver los problemas”.