Desde la inauguración del imponente autódromo El Villicum, el mundo del motociclismo en San Juan ha crecido de manera exponencial, sobre todo para los más 'pibes' que sueñan con alguna vez poder correr en la pista del autódromo albardonero, el cual ya ha sido escenario en más de una oportunidad del Superbike Argentino. Tal es el caso de Martina Olivera, una joven de 13 años que decidió colgar los zapatos de punta para seguir con la pasión de su abuelo y su papá: las motos.
Martina es de Chimbas y tiene una hinchada que está siempre al pie del cañón: su familia. Su abuelo, Antonio Olivera, y su papá, Gerardo Olivera, dos experimentados en el tema, son quienes la aconsejan en sus primeros pasos. Su padrino, Marcelo Olivera, es en cambio quien, con la imprescindible ayuda de don Antonio, le armó la pintoresca moto color rosa 50 cc para que la joven piloto empiece con su prometedora carrera.

La joven, que tuvo su paso por el baile y la acrobacia, decidió subirse por primera vez a una moto hace unos cuatro meses, de la mano de Matías Soto, un reconocido piloto sanjuanino, quien además es el fundador de la primera escuela de motociclismo de la provincia.
Si bien la joven promesa chimbera está dando sus primeros pasos en el mundo de las motos, los que saben aseguran que tiene un futuro prometedor. Y ella, mientras tanto, sueña en grande: ganar un Campeonato Argentino y triunfar como la piloto chilena Isis Carreño, a quien admira profundamente.
"Martina viene de una familia de motociclistas y además tiene una forma de conducción muy audaz. Presta mucha atención a mis consejos y en pocas clases supo adoptar el estilo racing que se necesita para andar en moto. Estoy seguro de que va a tener un gran futuro porque tiene mucha humildad, escucha y pone en práctica mis consejos, es un largo camino el que le queda por recorrer pero será una gran piloto", dijo a Tiempo de San Juan Matías Soto, piloto y entrenador de la joven chimbera.