Por causa de la crisis hídrica que azota a San Juan, el Dique de Ullum es uno de los sitios más afectados por la sequía y por ello las autoridades provinciales prohibieron el acceso a las zonas de playa que están situadas en los clubes que abrieron sus puertas como así también limitaron el ingreso al agua de algunas embarcaciones.
Desde Naútica explicaron que por la poca cantidad de agua que se registra en el lugar, la decisión de impedir el ingreso de embarcaciones grandes con motor se origina porque , principalmente, la seguridad no está garantizada. "No hay agua y por eso las embarcaciones con motor no se pueden botar, ya que luego se dificultaría la tarea de socorro, en caso de algún tipo de emergencia", señalaron.

Tras la apertura de las instituciones, desde la Dirección que depende de la Secretaría de Deportes señalaron que son los clubes los que deben hacerse responsables de sus costas y de que las personas que ingresen a sus instalaciones no se acerquen por precaución. Es que esas partes han quedado enlodadas y las rampas han quedado muy lejos, por lo que permanecer en ese sitio lo vuelve peligroso.
Desde Recursos Energéticos y Medio Ambiente se han tomado estas decisiones y es Náutica quien tiene que ejercer el control del cumplimiento de las mismas.
Las embarcaciones que sí pueden entrar al agua son aquellas que son livianas, como kayaks, tablas de surf y gomones. "Si no se cumplen las restricciones impuestas, hay sanciones como la clausura de los lugares", manifestaron.
Por la pandemia, los clubes sólo tienen permiso para que se ocupen los espacios donde están los parrilleros y pueden recibir grupos de hasta 10 personas, cumpliendo las medidas sanitarias de distancia. En los lugares comunes, como baños y cantinas, se puede circular con barbijo. Aún, el acampe está prohibido.