Análisis

El mismo delito, uno en una clínica y otro en un colectivo y dos caminos diferentes en la justicia de San Juan

Se trata del caso del hombre que acosó y manoseó a una joven en el colectivo, quien fue detenido y sentenciado en menos de tres meses. Por otro lado, el caso del oftalmólogo Oscar Kerman, quien tras ocho denuncias permanecerá detenido durante 72 horas.
miércoles, 4 de agosto de 2021 · 23:14

El 8 de mayo Carlos Cáceres fue detenido por abusar sexualmente de una mujer. Antes de que se cumplieran dos meses de la denuncia, el sujeto fue sentenciado a seis meses de prisión en suspenso por acosar verbalmente a una mujer y luego manosearla en un colectivo. El 29 de julio una paciente denunció al médico Oscar Kerman por manoseo, denuncia a la que se sumaron testimonios de al menos siete mujeres más. La detención del profesional en su casa del country Amancay demoró seis días y será por 72 horas hasta que se recaben más pruebas que permitan al juez de garantías Andrés Abelín determinar si se extiende o no su detención.

Kerman tiene 68 años, es un hombre muy conocido en la provincia por ser un referente de su profesión y también propietario de una parte de la clínica Santa Lucía. No contar con antecedentes penales, la pena del delito por el que fue denunciado -abuso sexual simple- y no representar un peligro una posible fuga fueron los argumentos que tuvo Abelín para no detener al médico antes. Finalmente, la sumatoria de denuncias y testimonios -algunos se podrían convertir en denuncias- llevaron al magistrado a tomar la decisión de encarcelar al sujeto durante 72 horas.

Entre los dos casos hubo diferencias. En el caso del abuso sexual en el colectivo, hubo testigos que presenciaron el abuso sexual al que fue sometida la víctima que radicó la denuncia. En el caso que involucra a Kerman no, pero la sumatoria de testimonios y el aporte de la psicóloga que atendió a la primera denunciante se convirtieron en pruebas clave para que el oftalmólogo sea detenido.

Los detalles de ambos casos que tuvieron caminos distintos, con celeridades diferentes en el ámbito judicial. 

-Abuso en el colectivo

El 8 de mayo una mujer denunció a Carlos Cáceres, un hombre que fue detenido luego de haberla acosado verbalmente y manoseado en un colectivo. La víctima radicó la denuncia en la CAVIG, el hecho fue caratulado como un abuso sexual. La mujer relató el hecho que comenzó cuando Cáceres se subió al colectivo, en el asiento inmediato a ella. Allí empezó a decirle toda clase de obscenidades de fuerte tenor sexual. El abusador deslizó su mano izquierda logrando tocar la cola y la ingle de la víctima por encima del pantalón. Los demás pasajeros escucharon los dichos de este sujeto e intervienen cuando se quiso bajar del colectivo. En calle Mendoza y Libertador la Policía toma intervención y detiene al agresor.

La víctima y los testigos fueron trasladados a la CAVIG con el fin de tomar testimonios, también se secuestró el celular de Cáceres. Es que el agresor aseguró que venía hablando por teléfono con su esposa. Luego de la audiencia de formalización, se llevaron a cabo medidas de prueba como una inspección ocular del colectivo, incautación de datos del teléfono celular y constatación con la defensa de la probabilidad de la maniobra libidinosa del imputado. El 2 de agosto, Cáceres fue condenado a 6 meses de cumplimiento en suspenso por el delito de Abuso Sexual Simple.

-Abuso en la clínica

El oftalmólogo Oscar Kerman fue denunciado el 29 de julio por abuso sexual. Una paciente de 48 años afirmó en la CAVIG que fue manoseada por el médico y que el profesional intentó besarla dentro de un consultorio de la clínica Santa Lucía. La víctima dijo que se lo quitó de encima, que discutió con el profesional y que se marchó del sanatorio. Inmediatamente fue a radicar la denuncia en la CAVIG.

El 30 de julio, efectivos policiales fueron hasta el consultorio del médico y secuestraron historias clínicas de la presunta víctima y de otros pacientes atendidos por el mismo médico. Pero el profesional no fue detenido.

El 1º de agosto se multiplicaron las denuncias contra el profesional, sumando cuatro en total. Pese a las sospechas en su contra, hasta el 2 de agosto Kerman permanecía libre. La Fiscalía solicitó -como medida cautelar- la detención del profesional. Sin embargo, el juez de Garantías Andrés Abelín denegó el pedido y resolvió que permaneciera en libertad mientras se investigue el caso.

En la resolución preliminar el magistrado especificó que había una sola denuncia por abuso sexual y dejó entrever que hubo otras mujeres que se presentaron en la Justicia y declararon en contra del oculista. No obstante, esos testimonios están bajo la lupa de los investigadores y pueden convertirse -o no- en nuevas denuncias. Para Abelín, los hechos denunciados responden a un abuso sexual simple, cuya escala penal es de seis meses a cuatro años de prisión, lo que descartan la posibilidad de sustentar la detención. Además, según manifestó la autoridad que garantiza el debido proceso no habría peligro de fuga ni tampoco posibilidad de entorpecimiento de la investigación.

Finalmente, el 4 de agosto se procedió a la detención de Kerman en su casa ubicada en el country Amancay. El juez Abelín mandó a detener al profesional, tras el expreso pedido de los fiscales de la CAVIG. Desde la Justicia aseguran que hasta el momento en la Unidad Fiscal de Investigación han recaído 8 acusaciones contra el oculista, pero algunas no configurarían en delitos y serían descartadas. La detención tiene como única y principal finalidad la de permitirle al fiscal del caso buscar indicios o elementos de convicción por un término de 72 horas a los fines de fundar - si los encuentra- una posible prisión preventiva ante el juez.

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