Quizás lo hicieron como una travesura, sin medir las consecuencias. Sin embargo, lo que para ellos puede haber sido divertido, no lo fue ni un poco para una vecina jachallera. Es que cerca de la 1.30 de la madrugada de este sábado, dos adolescentes que pasaban junto a un grupo de amigos por las inmediaciones de las calles Agustín Gómez, entre Sarmiento y Juan de Echegaray, cortaron la luz a una vecina y, como consecuencia, perdió una costosa medicación.
La víctima fue Gisell Martinez, quien es insulina dependiente y debe aplicarse dosis diariamente. Esas dosis necesitan frío permanente para que no se descompongan, por eso se encontraban permanentemente en la heladera de la familia.
"Estas señoritas que se creen vivas cortando la luz a la 1.30 de la madrugada no saben el daño que causaron, para ellos es un chiste pero yo perdí mi medicación por culpa de ellas, en la heladera tenía insulinas que no pueden perder la cadena de frío, lamentablemente yo perdí toda mi medicación,la cual tiene un gran valor económico y puedo retirar una sola vez al mes y aún faltan algunas semanas para poder retirarla nuevamente", escribió Gisell en su cuenta de Facebook.
Lo cierto es que la familia ya se encontraba durmiendo, por lo que no pudieron detectar la falta de luz. Al otro día, en la mañana se dieron cuenta que no había energía eléctrica, inmediatamente Gisell Martínez quiso comprobar el estado de su medicación, pero ya era tarde, todo se había perdido.
Primero, su indignación fue con la empresa de energía eléctrica, culpando quizás a algún corte en el vecindario, pero, al consultar con los vecinos, nadie había sufrido ningún tipo de inconvenientes en ese sentido, por lo que decidieron acudir al sistema de cámaras de seguridad que tienen instalado en el frente de la vivienda, ya que en ese sector cuentan con plantas de un vivero comercial familiar.
Cuando vieron los videos, la indignación fue mayor, ya que se trató de un hecho intencional, 2 mujeres, muy jóvenes, quizás mayores de edad, fueron las responsables de este acto que genera mucha bronca, porque corre riesgo su salud si no se inyecta la insulina diariamente, además, tampoco pueden solicitar más a la obra social, porque entregan cierta cantidad mensual; por lo tanto, deberán comprar la medicación, en montos que superan los $70.000, dinero con el que no cuentan en este momento.
Al menos, una de las jóvenes ya estaría identificada y están a la espera de que los padres, o alguien se haga cargo de lo sucedido, caso contrario, en las próximas horas realizarán la denuncia policial correspondiente.
(Con información de Actualidad Jachallera)