La historia del coleccionista sanjuanino que atesora la bicicleta más antigua de la provincia
Mario Brizuela es un restaurador y recorre el país buscando objetos antiguos. Es dueño de una Penny Farthing original, una de las reliquias que más ama. Conocé la historia de este "pionero en la recuperación de objetos".
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Dicen que uno siempre lleva un niño adentro, que las pasiones que más perduran son las que se traen desde la infancia. Este es el caso de un restaurador y coleccionista sanjuanino, que es conocido en varias partes del país por esta afición. C ómo es su vida alrededor de objetos que tienen más de un centenario de vida, es lo que cuenta Mario Brizuela en Tiempo de San Juan.
Mario muestra una de las reliquias: un casco M18 utilizado en el Ejército Argentino
Este esposo y padre de familia comenzó desde muy niño a llenar de a poco con antigüedades varias propiedades de la familia. En las paredes revive el pasado guardando todo tipo de reliquias: balanzas, triciclos, karting, motos, changuitos de bebés, entre otros cientos de elementos.
Otra de las antigüedades en su taller.
Uno de sus talleres está ubicado en Capital. Allí desde que uno cruza la puerta camina por el pasado, se teletransporta historias centenarias. Entre los innumerables objetos, hay algunos que ama y no cambia por nada, ni los vende: "No es común verla, acá en San Juan es la única que hay; se trata de una bicicleta Penny Farthing del año 1906 que está en proceso de restauración, pero funciona. Yo he andado por el Parque, me sacan fotos, la gente se vuelve loca", dijo Brizuela.
Pero ¿Cómo empezó esta pasión? Todo arrancó con la compra de una motocicleta Siambretta 48, el primer objeto antiguo que tuvo, y que se la compró con su hermano a un vecino. Desde ese momento transitó un camino que lo llevó a recorrer el interior de la provincia o a salir de San Juan a la caza de todo tipo de objetos. Así comenzó a hacerse conocido en varios lugares.
"La moto Siambretta fue lo que me abrió este mundo de las antigüedades. Siempre fue algo que me fascinó. A lo largo del tiempo fui comprando cosas, restaurando, aprendiendo. Cuando tenés un objeto, querés saber su procedencia y ahí es cuando conocés la historia", dice Mario.
Otra antigüedad
"Este es un hobbie muy personal, muy particular y no tendría problema en ayudar a un colega que tenga la misma vocación que yo con las cosas antiguas; no tendría problema en darle una mano para orientarlo. De hecho tengo gente que me croma, me pule; tengo un equipo armado para mis objetos y derivaría esa persona si es necesario para restaurar", explica Brizuela.
El restaurador dice además que su gigantesca colección la consiguió "de gente que me conoce y me las dio, otras que me gustaron a mí y las compré; he visto publicadas antigüedades y he ido detrás de ellas, a lugares cercanos como el centro de la provincia y también he viajado por el campo".
Otra reliquia, una caja registradora.
Si uno le pregunta si lleva el registro de su colección, Brizuela confiesa que en un momento sabía qué y cuánto tenía, pero "cuando ya te hacés acumulador o comprador compulsivo llega un momento en que el detalle pormenorizado de las cosas se pierde".
Tiene varios amigos que "están en el tema" de las colecciones antiguas, con los que se junta a "comer algún asado, vamos a algún encuentro".
Otro de los objetos en su taller
Mario se considera "un pionero en la recuperación de los objetos que formaron parte de nuestra historia".
Dice que para él "tiene valor todo lo que formó parte de nuestra historia; desde una lata para lustrar zapatos, hasta una olla, o un calentador a kerosene; todo lo que tenga que ver con lo que nosotros vivimos, nuestros padres, nuestros abuelos, y todo eso a mí me llama la atención. Amo restaurarlo y darle vida, uno viaja en el tiempo y ahí viene una conversación interminable que es el recuerdo, la nostalgia que nos trae".
Su familia comparte la pasión por los objetos antiguos. "Ellos me apoyan muchísimo, de hecho a mi esposa también le gustan, pero ella se focaliza más que nada en lo que son los muebles antiguos; o la vajilla".
TOP TRES DE LAS ANTIGÜEDADES QUE MÁS LO ATRAPAN
* BICICLETA PENNY FARTHING
Original. En proceso de restauración. Data del año 1906. No la vende por nada del mundo.
* KARTING A PEDAL DE LA DÉCADA DE LOS ´50
Juguete de niño en excelente estado de conservación.
*TRICICLO BRODWAY
Es un triciclo para niños, de la década del '60. Totalmente metálico, con ruedas de caucho.
Conocé la historia de este casco de guerra, en un video realizado por Mario para Tiempo de San Juan