Tras el caso que sacude a Caucete

¿Por qué una parte de los sanjuaninos posa la mirada sobre una presunta víctima de violación?

Una mujer denunció que dos sujetos la abusaron mientras estaban en un hotel alojamiento y una parte de la sociedad la cuestionó. Por eso, Tiempo de San Juan consultó con una especialista en psicología que analizó esa reacción colectiva.
jueves, 29 de julio de 2021 · 16:53

Un caso que fue denunciado en la justicia penal sacude a Caucete por estos días y en cierto punto, levantó polvareda en algunos sectores de la sociedad sanjuanina que no titubearon en poner la mirada sobre la denunciante, cuestionándola y hasta juzgándola. Se trata del hecho que tiene a tres sujetos tras las rejas, sospechados de haber abusado sexualmente de una mujer cuando se hallaban en un hotel alojamiento. 

Es que la presunta víctima contó que, si bien había estado de fiesta con los ahora detenidos y habían decidido acudir a un albergue transitorio, aseguró que sólo con uno de ellos mantuvo relaciones sexuales consentidas y los otros dos la forzaron sexualmente. Tras afirmar que la habían violado, los hechos y el contexto en el que se sucedieron dieron lugar a la especulación de una parte de los sanjuaninos, que casi automáticamente polemizaron el accionar de la denunciante. 

En ese marco, Tiempo de San Juan consultó con la especialista en psicología Alexandra Amorós Martín que, a través de sus conocimientos, analizó el pensamiento y el comportamiento colectivo. "Creo que en muchas ocasiones le escapamos a la perspectiva y nos equivocamos en la forma de ver las cosas, porque es más fácil criticar a la mujer que estaba con tres hombres en un hotel y no al revés", señaló. 

Así, para la profesional consultada, se pierde el fondo de la cuestión. Es decir que una mujer denunció algo grave y, aunque la Justicia deba investigar y determinar qué fue lo que pasó, para algunos la presunta víctima en cierto modo termina siendo señalada como culpable. 

"No se habla de los tres hombre con una mujer sola encerrados en un lugar y de la relación de poder que podría existir en ese momento. A simple vista, eran tres contra uno", indicó y agregó: "Tampoco se habla -a nivel social- del consentimiento explícito y que el no es no". 

Sobre esto, destacó que el consentimiento no es interpretativo ni un supuesto. "Debe ser claro para todas las partes y también puede variar. Es decir que podés decir sí en un principio y después arrepentirte. Es válido y debe ser aceptado", remarcó. 

Respecto al funcionamiento de la cabeza de aquellos que no comprenden el concepto de 'no es no', manifestó: "Hay un factor cultural importante, más allá del machismo que abarca muchos espacios, ya que la violencia individual se sustenta en la violencia colectiva. El ser humano no es una isla y, si el contexto te permite ser, entonces actúa en función de ello". 

Con la causa judicial que ofició de ejemplo, pero también como punto de partida, Amorós -con un rol más militante- instó a la reflexión social y a no permitir que se justifiquen las relaciones de abuso de poder. "A pesar de los tiempos de cambios que vivimos, se sigue poniendo en duda la palabra de la mujer. Seguramente habrá excepciones, pero son eso, excepciones", advirtió.

De ser real el ataque (la justicia lo determinará), las consecuencias psicológicas resultan graves, según argumentó la especialista. "Además del daño psicológico que podría sufrir alguien que pasó por eso, tiene que enfrentar la condena social. Por eso, -si se comprueba que dijo la verdad- es importante y hasta diría que ejemplificador su relato. Con todas las de perder, se animó a denunciar. Esto podría motivar a otras personas en una situación similar", sostuvo. 

Los tres detenidos dijeron que le pagaron a la mujer para tener sexo y que las relaciones fueron consentidas. Explicaron que el motivo de la denuncia fue porque, supuestamente, se molestó por una broma que le hicieron minutos después del hecho y porque pretendían dejarla en una estación de servicio alejada de su casa. Sin embargo, la mujer presentó lesiones en sus partes íntimas, en el rostro y en la espalda, constatadas por un médico legista. 

Como no hay parte querellante hasta ahora y no hay nadie que represente los intereses de la presunta víctima, será el fiscal de la causa quien investigue a fondo lo ocurrido y encuentre las pruebas que avalen una de las versiones y destierre las otras. 

Mientras tanto, los tres involucrados en la causa -Fernando Enrique Salinas, Gastón Aciar y Claudio Ardiles- fueron imputados por por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas y les dictaron la prisión preventiva por dos meses, por lo que permanecerán presos en la Comisaría 9na. 

 

 

 

 

   

 

 

 

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