Este 4 de marzo se celebra el Día Mundial contra la Obesidad. Una enfermedad que consiste en un exceso o una acumulación excesiva y general de grasa y afecta negativamente a quien la padece tanto física como psicológicamente. Por las nuevas formas de vivir, el problema va en aumento en todo el país. En Cuyo, según la última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, San Juan tiene el mayor porcentaje de adultos mayores de 18 años con obesidad o sobrepeso. Las principales causas son el sedentarismo y la mala nutrición. Pero, ¿qué se hace en la provincia para prevenirlo?
En la última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, San Luis y Mendoza, tienen porcentajes de obesidad y sobrepeso de entre 35 y 37% aproximadamente de su población adulta. Mientras que San Juan, se encuentra puntero con un 42,5% de personas sufriendo esta patología.
Tiempo de San Juan estuvo en comunicación con Érica García, jefa del área de Nutrición de Salud Pública. Desde Nutrición, tienen dos programas abocados al sobrepeso y la obesidad. Uno es “Peso Saludable”, donde se hacen controles en todos los centros de salud. Según este Programa en 2020 se observa que, de un total de 4.789 niños con consulta nutricional, 1.743 fueron empadronados al programa, identificando un total de 33% de casos con sobrepeso y un 67% con obesidad.
El otro es “Educación Alimentaria Nutricional”. La estrategia consiste en atacar la enfermedad desde la educación. “Se hacen campañas, difusión, talleres y se trabaja mucho en las escuelas”, dijo García.
A través de Educación Alimentaria Nutricional, los alumnos incorporaron transversalmente actividades y propuestas de concientización de buenos hábitos, creando estrategias con afiches, folletos, revistas, dibujos, videos, spot publicitarios, y más.
También se trabaja a nivel interministerial en una ley de Entornos Escolares Saludables y una ley de Lucha contra el Sedentarismo. García adelantó que buscan crear un programa a nivel provincial, donde se trabaje en las dos partes más importantes, que son alimentación saludable y actividad física, desde una edad temprana.
“Vivimos en un mundo que apunta al sedentarismo y a los malos alimentos. La invasión de las pantallas y las muchas opciones de comida chatarra y de mala calidad son un agravante. Al ser un problema multifactorial es también interdisciplinario el abordaje. Necesitas de todo el personal de Salud, no solamente de Nutrición”, explicó la jefa de Nutrición de Salud Pública.
Además, apuntó al factor psicológico: “La alimentación va muy relacionada a las emociones. Comemos cuando estamos tristes, comemos cuando estamos feliz, comemos cuanto estamos nerviosos”. Es por eso, que Garcés concluye que la solución está en atacar la enfermedad desde la educación y desde el trabajo interdisciplinario. La solución no está ni nunca estuvo en “dejar de comer”.