A nueve días de la desaparición del iglesiano Rubén Darío Quiroga, el sacerdote Rómulo Cámpora aseguró que estuvo con él y contó que lo vio "triste y angustiado"
En diálogo con radio La Cumbre, el párroco aseguró que la última vez que lo vio fue horas antes de que se denuncie su desaparición y que en una charla entre amigos le confesó haberse portado mal.
"Me dijo que se había portado mal y yo le respondí que bueno, que ahora iba a empezar a portarse bien. Traía un papel del juzgado en sus manos y le dije que eso servía para echar leña al fuego", relató Cámpora.
"Su tristeza venía desde hace tiempo. Me paraba en la calle para conversar. Teníamos una linda amistad y él me ha contado muchas cosas de su vida, que quedarán en mi corazón. Colaboraba con las obras solidarias por tareas comunitarias en la Casa parroquial y en el templo", agregó.
Además, el sacerdote aseguró que ese día "Lo noté triste y angustiado. Me dio un abrazo, me dijo: "necesito hablar con usted". Yo le contesté: "ya, tranquilo. Espéreme que me desocupe acá un poco". En eso, iba y venía mucha gente. Él terminó de hacer su trabajo y se fue. Se desapareció. Dejó dicho que después iba a volver. Le perdí el rastro".
"Me abrazó ese día y en su mirada había tristeza. "Lo quiero mucho padre", me dijo. Estaba bien y coherente. Estoy muy afligido por lo que pasó pero guardo la esperanza que pronto lo vamos a encontrar. No hay que perder ninguna hipótesis. Yo creo que él está en el departamento, en algún recoveco. Tengo la idea que está en los jarillales alrededor del dique, o en las faldas de las montañas. Creo que está escondidito ahí", finalizó.