El fin de la cuarentena no parecen estar cerca, pero se espera que en los próximos días sigan sumándose sectores a los exentos que pueden trabajar. Uno de los primeros podría ser la construcción, por su potencial para movilizar de industrias y puestos de trabajo, tanto del sector privado como del público. Ante esto, desde la UOCRA trabajan para armar un protocolo para que los trabajadores estén protegidos cuando vuelvan al ruedo.
La prioridad, cuando se reactive el sector, será la seguridad y evitar el contagio, por lo que traslado, trabajo y elementos de seguridad cambiarán para que se mantenga cierto nivel de distancia social. "Vamos a tener que hacer un esfuerzo todos, esto nos va a cambiar la vida", reflexionó Eduardo Cabello.
Para la UOCRA, el desafío es adaptar estos protocolos a cada lugar de trabajo. A las empresas grandes, que hacen traslados, les tocará por ejemplo disminuir la ocupación de colectivos. Pero a las obras en las casas, en manos de particulares o hasta en lo que se llama "changas", le tocará cumplir con los cuidados también a los empleadores porque las acciones para prevenir deben venir de todos los sectores.
Desde el sindicato están trabajando en un protocolo que los delegados gremiales llevarán a cada lugar de trabajo, donde le exigirán tanto a obreros como empleadores hacer caso a todas las recomendaciones sanitarias para prevenir contagios. "A los elementos de seguridad se le han agregado barbijos, un espacio y condiciones adecuadas para el lavado de manos, alcohol en gel y si hay nuevas recomendaciones, las incluiremos", explicó.