Del mismo modo en que se encuentra el microcentro sanjuanino durante la cuarentena, con las peatonales cercadas y un puesto policial que controla la circulación de las personas, en el corazón de Rawson, en Villa Krause, la postal se repite. Largas filas en los comercios de pago de boletas y en las casas de crédito son parte de una imagen distinta que ofrece la plaza y sus alrededores.
Uno de los puntos habitualmente más concurridos por los rawsinos se observa desolado. Es que por motivo del aislamiento social obligatorio, la mayoría de los comercios que allí yacen debieron cerrar sus puertas y por lo tanto la asistencia de público por la zona decreció notablemente.

Al igual que en el centro, personal policial interrumpió el tránsito por Boulevard Sarmiento a la altura de la plaza y algunas dos cuadras más hacia el este.

A medida que el recorrido se aleja de ese lugar, la circulación de vehículos resulta notoria, mientras que las filas de personas esperando a ser atendidas se repiten tanto en las almacenes como en las ferreterías con atención al público.




