El lunes 13 de abril parecía un día común en el centro de San Juan. En cada cuadra, una cola. En todos los bancos había gente esperando para ingresar, además las casas de préstamos abrieron y esto también generó un mayor movimiento en la Capital.
Dentro de las medidas de seguridad implementadas por la cuarentena, en algunos lugares le rociaban a los clientes alcohol a las manos a los clientes. En otros locales, decidieron perimetrar la zona.
Para ingresar a la Peatonal hay que explicarle a los policías que se encuentran custodiando la zona qué vas a hacer. Si es válida la razón, los dejan pasar.
Conseguir un lugar para estacionar en el centro sanjuanino se transformó en una misión imposible.