Esta semana dieron inicio las sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante de la Capital de San Juan y entre otras cosas ingresó al recinto un proyecto de ordenanza para colocar ceniceros en distintos puntos de la ciudad y multar a aquellas personas que arrojen las colillas de cigarrillos al suelo. Además, se implementaría una campaña de concientización y de difusión de esta problemática ambiental.
El proyecto de ordenanza fue presentado por el concejal Gerardo Cáceres del bloque PRO Juntos por el cambio, Actuar y Producción y Trabajo. Entre las propuestas está la instalación de ceniceros receptáculos de colillas de cigarrillos (colilleros) en espacios públicos, espacios verdes, espacios de uso común e instalaciones públicas, como así también en postes de la ciudad y en los lugares concurridos en los que se considere necesario.
Además, también se propone la creación de colilleros en los ingresos de instalaciones privadas de acceso público como locales gastronómicos, hospitales, clínicas, sanatorios, clubes y similares.
Por otro lado, se establecería una sanción para aquellas personas que después de fumar un cigarrillo se deshaga de la colilla arrojándola al suelo de cualquier espacio público de la ciudad, en sus acequias, árboles, plantas, fuentes de agua, calles, etc. Las infracciones serían de entre 20 y 200 unidades tributarias, es decir, entre alrededor $400 y $4000.
Cigarrillos en la mira: no solo una problemática de salud.
Se estima que en el mundo se consumen alrededor de 6,5 billones de cigarrillos al año, lo que representa 18mil millones de colillas por día, de las cuáles sólo una tercera parte va a parar a la basura, mientras que el resto es arrojado a la calle o a través de una ventana con indiferencia. Las mismas tardan en degradarse entre 2 y 25 años.
Los filtros de cigarrillos están hechos de plástico acetato de celulosa que, cuando se arrojan al ambiente, se desecha ese plástico y se convierten en pequeños pedazos conocidos como microplásticos. Además, también contienen sustancias perjudiciales para el medio ambiente como la nicotina, el alquitrán, acetato de celulosa e hidrocarburos, tolueno, metanol, ácido acético, amoniaco, ácido esteárico, así como metales pesados como cadmio, plomo, arsénico y cianuro que, de no disponerse adecuadamente, causan contaminación ambiental.
De acuerdo al reporte de 2015 de la Universidad de Costa Rica, se determinó que una sola colilla de cigarro puede contaminar 8 litros de agua de mar y hasta 50 litros de agua potable.