Luego de que el presidente Alberto Fernández anunciara el envío a la Cámara de Diputados del proyecto de ley para despenalizar el aborto, el tema comenzó a debatirse nuevamente en la sociedad. El lunes 9 de marzo hubo una marcha feminista en defensa de la despenalización y para el viernes 13 la Iglesia Católica organizó una serie de actividades en defensa de las dos vidas. Monseñor Lozano ofició una misa en la que pidió la unión de todos los sectores que están en contra de la legalización del aborto para evitar el avance de la "cultura abortiva".
Las 5 definiciones clave de la misa
-"Ante el avance de una cultura abortiva que pretende justificar la eliminación de la vida en el vientre materno queremos unir nuestras voces buscando el bien de toda la sociedad".
-"El niño que crece en el vientre materno no es un conjunto de tejidos inanimados. Es una vida que avanza y tiene todo lo que necesita para nacer y ser feliz. No es un ocupante ilegal o intruso de la panza, sino un huésped que busca ser acogido por unos meses. Que nada le impida nacer y ejercer su derecho a decidir".
-"Si el hijo no es deseado o amado, como sociedad busquemos alternativas para mejorar los caminos de adopción".
-"No faltan lamentablemente quienes piensan que el aborto ayuda a los pobres. No es así".
-"La pobreza no se combate eliminando niños pobres, sino generando condiciones dignas de trabajo para las familias. Los problemas no se resuelven escondiendo las cunas de los barrios pobres, sino rodeándolas de cariño, promoviendo la justicia".