Después del poliamor, llega el “amor colaborativo”: el reto que no resisten los infieles

La infidelidad se pone a prueba una vez más con este nuevo paradigma made in San Juan. Si ya conoces el poliamor de Flor Peña, seguro que vas a querer saber quién es su contracara.
Lunes, 07 de octubre de 2019 a las 10:03

La infidelidad se pone a prueba una vez más con la idea del amor cooperativo. Aquel paradigma de placer indiscutido con “llamadas misteriosas, encuentros clandestinos, hoteles alejados y lugares sin testigos” se está deconstruyendo. Le sucede lo mismo a la monogamia con su antagonista poliamor. Algunos lo llaman relaciones abiertas, aunque otros lo consideran un golpe de estado a la moral y las buenas costumbres. Pero más allá de todo eso, nadie puede negar que la forma de vinculare sexual y afectuosamente está cambiando en forma vertiginosa.

Para algunos los hechos toman relevancia cuando es un famoso, o un escandaloso quien anuncia las nuevas formas de amar o vincularse sexualmente; como ocurrió con Flor Peña y el poliamor. Pero para ser sinceros, el cuento no tiene mucho de nuevo. El “asado en casa y la picadita afuera”, o “si la vas a hacer, hacela con carpa”; son algunas frases del lunfardo que marcan que la infidelidad es más vieja que la escarapela.  Lo que tal vez sea nuevo es la idea del amor cooperativo. Si eso. El amor colaborativo, que podríamos pasar días en poder explicarlo de una forma tan clara como lo soltó la humorista especializada en sexo Nati Clop, una sanjuanina que en este video te cuenta con stand- up de por medio de que se trata el tan ansiado amor colaborativo.

Quedo clarito, a diferencia del poliamor que permite relacionarte tanto a vos como a tu pareja de una manera liberal y placentera con varios amantes, con el amor cooperativo no solo te ves en el “telo” sino en la casa haciendo los mandados y los quehaceres familiares. En ambos casos la idea establece blanquear los lazos extramatrimoniales, solo que en este último, y como resume Clop “anda y divertite, pero después la amante venga a cuidar los niños o lavar el auto”.



Todo consiste en que se retire el paradigma de que el amante es con quien se la pasa bien y la relación estable con quien se comparte una convivencia con problemas y responsabilidades que a veces se llevan el erotismo por el caño.  

“Nadie está absuelto de que le metan los cuernos, te enteres o no te enteres te los ponen, entonces cuando le ocurre esto a otras personas es como graciosos pero cuando le ocurre a uno es un garronazo. En cambio si se aceptara que el deseo sexual de una persona no va a estar abocado para siempre a otro y que uno puede enamorarse de otras personas sin abandonar el barco de la familia; y que esto fuera legal integrando a ese extra a la familia las cosas serían distintas” sostiene Clop. Y argumenta que “es muy fácil ser amante, el amante viene coge y se va, pero quien se banca las idioteces, los “no llego a fin de mes” y esas cosas es quien convive”.

Y más allá de cómo mires el asunto, una reflexión final de la conocida humorista merece ser compartida si pensamos “en quitar la propiedad del otro como un objeto, y valorar el amor de sujeto a sujeto”.