Como ya es de público conocimiento, la cruda recesión económica y la caída de las ventas en el mercado interno llevó a la histórica cadena de electrodomésticos Ribeiro a tener problemas incluso para pagar los sueldos de sus trabajadores en tiempo y forma. Los hechos trascienden al país e inevitablemente repercutieron en San Juan. Sueldos en cuotas, aguinaldos incompletos, meses de atraso y un bono de 5000 pesos que parece muy lejano, fueron los motivos que llevaron a los trabajadores de la empresa a reclamar en la sucursal que se encuentra en Libertador y Tucumán.
Según manifestaron desde el SEC los trabajadores vienen padeciendo de noviembre del 2018 el pago de su sueldo en cuotas. Todavía no estaría depositado el sueldo de septiembre de manera completa, ni tampoco la tercera cuota del aguinaldo, sin dejar de contar el bono de 5000 pesos, ni las obras sociales.
Esta situación tiene a los trabajadores representados por el SEC, a la Subsecretaría de Trabajo y a los representantes de la empresa en un debate que hasta ahora no encontraba solución.
Antes existía una conciliación obligatoria entre las partes para evitar un reclamo en las puertas del local. Pero esto quedó sin efecto cuando este martes el caos se apoderó en las puertas de Ribeiro. Los mismos trabajadores se quejaron diciendo que no tienen dinero para poder pagar los impuestos, y que el día a día mantener a una familia se hace cada vez más insostenible.
En distintos medios nacionales se confirmó que la cadena Ribeiro, con más de 100 años de historia, se vio afectada por la caída del consumo y en su último balance anual sus ingresos pasaron de 11.000 millones de pesos a 5.400 millones en el mismo mes de este año (una caída de 51%). La cadena tiene 85 locales en 19 ciudades y 1.500 trabajadores en todo el país. En los últimos meses cerró sucursales en San Nicolás y San Luis. Ajustó el metraje de sucursales en Santa Rosa, Roque Saénz Peña, Mar del Plata, Las Varillas y Villa Constitución.
Según el Indec, las ventas de electrodomésticos y artículos para el hogar a precios corrientes cayeron un 12,6% en el primer trimestre del año, hasta los 22.484,6 millones de pesos, respecto del trimestre anterior y bajaron 0,2% anual. Si se considera que hubo una inflación del 56% en el período, se observa un derrumbe de ventas.