Alfredo Víctor Maturano, un sanjuanino de sólo 50 años, recibió la mala noticia de que tenía que ser trasplantado hace poco tiempo y tuvo que viajar a Mendoza para que lo atendieran. En medio de esto su salud empeoró, sufrió un ACV y quedó internado en coma en la vecina provincia. La única persona que viajó con él, su esposa Laura, debió quedarse a cuidarlo, pero ahora recibieron un nuevo revés: les cobran $1000 de alquiler por día y ya no pueden seguir pagándolo.
El pedido de ayuda de una sanjuanina que tiene a su marido grave en Mendoza
La familia Maturano se encuentra en una situación crítica, porque los dos ingresos más importantes que tenían eran la pensión por discapacidad de Víctor y lo que Laura podía conseguir como empleada doméstica. Ahora que ella se encuentra cuidándolo en Mendoza, lo que reciben por él es insuficiente y sus hijas adultas no dan abasto desde San Juan ayudando a la mujer.
“En San Juan quedamos mi hermana de 24, que tiene una hija y vivía con mis papás y nuestro hermano más chico de 13, y yo que también tengo dos hijos”, contó Luciana a Tiempo de San Juan. Víctor está internado desde hace dos días, cuando sufrió una gravísima hemorragia cerebral y no tienen familia ni conocidos en Mendoza que los puedan ayudar. En el medio, Laura debe quedarse en un lugar cercano al hospital, porque la situación de su esposo es crítica.
La pareja viajó para que a él empezaran a hacerlo estudios médicos para incluirlo en la lista de espera de un riñón, ya que las diálisis no son suficientes. Cuando estaban en el hotel en el que se quedaban Víctor se descompensó y se le paralizó la mitad del cuerpo, por lo que lo trasladaron al hospital de Mendoza. Allí los médicos les dijeron que el ACV era muy grave y que tenían que operarlo de urgencia para que pudiera sobrevivir. El cuadro se vio agravado por los problemas previos del hombre y el traslado a San Juan es imposible.
“No sabemos cuánto tiempo más se tiene que quedar, mi mamá preguntó en PAMI si había alguna forma en la que la ayudaran a pagar la estadía, pero no obtuvo respuesta. Estamos desesperados porque todavía no cumple las primeras 72 horas críticas y nosotros no podemos seguir pagando la pieza en la que está mi mamá, que además tiene que quedarse cerca del hospital”, contó Luciana.
Con el gasto extra y la falta de ingresos que cobraba Laura trabajando en casas particulares, los Maturano se encuentran al límite, por eso solicitaron la ayuda de cualquiera que pueda intervenir. “Además estamos pidiendo cadenas de oración por mi papá, porque está mal y ahora internado han encontrado que el cuadro es más grave de lo que parecía”, contó la sanjuanina.