El 28 de diciembre las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron que habían encontrado a la nieta 127. Se trata de una mujer de 40 años que vive en Mendoza, provincia en la que están juzgando a su apropiador por delitos de lesa humanidad. Miriam es policía federal y su historia tiene que ver con San Juan ya que su padre era de esta tierra y fue desaparido en la ESMA. A casi un mes de conocer su identidad, esta mujer aún no tiene contacto con su familia biológica.
Fernández accedió a hacerse los análisis cuando fue a escuchar la sentencia de su apropiador. Fue durante el juicio cuando un magistrado le sugirió que se los hiciera debido a la edad que tenía. Ella accedió y los resultados fueron contundentes: es hija de desaparecidos.
Miriam nació de la pareja de la mendocina Pichona Moyano y el sanjuanino Carlos Poblete. Ambos eran militantes y activistas que vivían en el Barrio Edilco junto a la francesa Marie Anne Erize. El día que se enteraron que la modelo montonera había sido apresada en una bicicletería de Trinidad cuando volvía de la Terminal, Poblete y Moyano corrieron hasta la estación del tren de la línea San Martín. Alcanzaron a tomar el tren de las 13 rumbo a Mendoza, y fue allí mismo donde fueron detenidos por las fuerzas que los perseguían.
Lo que ocurrió luego con ellos no está del todo claro. Hace 5 años, una ex detenida del campo de La Perla en Córdoba, contó que sabía que allí estaba Pichona embarazada de 8 meses, que no la había visto pero que conocía de su presencia por otra detenida encargada de la limpieza. Eso fue en abril o mayo de 1977.
Allí no hay registros de Poblete, pero sí poco tiempo después, cuando presumiblemente ambos fueron trasladados a la Esma, por cuyos crímenes fue condenado a perpetua el propio Videla en un juicio al que asistió la hermana de Carlos Poblete, Elsa, porque la causa del sanjuanino integraba el expediente por el que fue condenado el represor.
En la Esma, otra testigo, Sara Osatinsky, dijo haber escuchado el parto de Pichona sobre una mesa de torturas, porque todavía no se había construido allí la tristemente célebre “maternidad” a la que trasladaban a todas las detenidas embarazadas para apropiarse de sus hijos.
Su apropiador se llama Armando Osvaldo Fernández y fue jefe del D2 de la Policía de Mendoza (justamente el organismo de inteligencia). Fue condenado a fines del 2016 a prisión perpetua en la megacausa de la provincia vecina, justamente por el delito de tortura y apropiación de menores. Pero no por el caso de la nieta recuperada 127 y que durante 40 años fue inscripta como su propia hija.
Fernandez fue condenado junto a otras 27 personas involucrados en delitos de lesa humanidad durante la dictadura en Mendoza. En esa lista hay nombres reconocidos, como el de Carlos Tragant, quien fue nada menos que el primer gobernador de facto enviado por la dictadura a San Juan después del golpe militar del 24 de marzo de 1976.
La familia biológica de esta mujer la espera con los brazos abiertos para establecer el vínculo que ella quiera cuando esté preparada.