"Gracias San Juan, gracias a todos", se le
escuchaba decir a Vicky Xipolitakis toda la noche mientras no dejaba de mostrar
esa gran sonrisa suya. Llegó a la provincia el sábado para ser madrina de la
Fiesta Nacional Gay del Sol 2017 y aseguró que no quería irse.
En los pocos segundos que Tiempo de San Juan pudo acercarse
a ella, ya que la gente no la dejaba caminar ni hablar pidiéndole fotos y besos,
dijo sobre el espectáculo que vio: "Destaco la calidez humana, eso es lo más
importante, eso sobrepasa todo, sobrepasa al talento, a todo. El amor, no hay
con qué darle, gracias a todo San Juan, de verdad. No me iría de San Juan,
Gracias", repetía.
La vedette, famosa por sus novios y su foto en la cabina de
un avión, hizo muy bien su personaje en el escenario y cuando los conductores
le hablaban de descansar en San Juan con mate y sopaipillas dijo: "No
tengo idea de lo que me estás hablando". Bueno ya sabemos que los porteños
no conocen las sopaipillas.
Después, al momento de la coronación de la nueva reina,
Vicky se llevó al centro del escenario a la reina 2016 y a la virreina 2017
como cerrando la noche. Tuvo que intervenir Dany Love para decirle que se
tranquilizara o la mandaba de penitencia a la esquina. Pero a Vicky nadie la
amedrenta, así que segundos después intentaba sacarle la corona a la reina 2016
antes de tiempo.
La rubia apareció con un look "tranquilo", una
blusa blanca con hombros descubiertos, y una babucha de jean que sólo ella
podría usar, abierta completamente por la parte interna hasta la entrepierna.
Fue una madrina que no se guardó sonrisas ni besos para los
que se acercaron a pedirle una foto. Parecía cómoda en ese papel.