En Villa Krause

‘Salón Emotion’ ya está en San Juan

Rafa Andrada estrenó el nuevo concepto interdisciplinario de peluquería que se impone en Europa con una colorida producción con la ex Reina del Sol Giselle Fernández
domingo, 19 de marzo de 2017 · 18:17
Jorge Balmaceda Bucci
jorgebabu@hotmail.com

Una vez más Rafa Andrada sacude la monotonía del estilismo sanjuanino y, equiparándose con el último grito europeo, puso a rodar ‘Salon Emotion’, el nuevo concepto interdisciplinario que hace del cambio de look toda una aventura repleta de sensaciones bajo el más estricto profesionalismo. Y sino que se lo pregunten a la ex reina del sol Giselle Fernández, quien con toda la onda se prestó para compartir una colorida y simpática producción.

El recorrido hacia el peinado y la sonrisa final tiene varias estaciones, todas armónicamente entrelazadas, que provocan en la cliente un continuo sentimiento de contención y guía hacia el resultado final.

"Salon Emotion rompe completamente con la peluquería tradicional donde la clienta llegaba, se sentaba delante del espejo y pedía un color, un peinado y/o un corte. Eso quedó en el pasado totalmente. Ahora la cliente llega a pasar un tarde divertida en el salón y tiene un amplísimo abanico de opciones y asesoramientos para quedar totalmente satisfecha con el peinado, color o corte que pretende conseguir”, comentó Rafa, quien desde que levantó el telón a su salón en Villa Krause -Boulevard Sarmiento 69 oeste- no ha parado de agregar turnos a su agenda.

En este nuevo concepto de pelu "se recibe a la cliente y se va al espacio de diagnóstico. Ahí se le muestra la carta de colores y también las opciones de corte o peinado que mejor pueda resaltar las cualidades de su cara, de su figura”.

El siguiente paso, una vez que la clienta ha tomado una decisión de lo que quiere para su cabello, es ubicarse en el espacio de posición de color. Es un escenario sin espejos, donde ella se empapa de lo último de la moda y del estilismo a través de una tablet –"tiene que haber wi-fi en cada rincón del salón”-, mientras se somete a la aplicación del color o las mechas.

Acto seguido el camino se detiene en el lavacabezas. Allí, además del lavado profundo, se aplicará la nutrición oportuna y el tratamiento que más contribuya con el esperado resultado final. Claro está, que es un excelente momento para recibir un siempre agradable masaje capilar.
Los espejos recién hacen acto de presencia en la estación final, donde llega el corte y/o el peinado. La clienta se ve por primera vez y manteniendo la complicidad con el estilista da las últimas sugerencias de lo que quiere.

Cabe destacar, que durante cualquier parte del recorrido, la clienta dispone de espacios de recreación, patios al aire libre, que dan a la visita a la peluquería un aire más entretenido y de desconexión con una posible rutina personal o laboral. 
"La experiencia es completamente diferente. No es ir a cortarte el pelo o ponerte un determinado calor, más bien es ir a pasar una tarde entretenida contando con el mejor asesoramiento para que su cabello alcance su mejor manera de brillar”, completó Rafa.

Comentarios