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domingo 12 de abril de 2026

DÍA DEL MAESTRO

Madre e hijo, la misma pasión por educar en el campo

Se trata de doña Catalina y su hijo Blas Andrade. Dos verdaderos apasionados y luchadores por la educación rural.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Desde muy chico Blas Andrade supo cuál iba a ser su profesión y cuál era el gran sueño de su vida: ser maestro rural en su amado Caucete. Con mucho sacrificio, no sólo logró su objetivo sino que logró ser un pilar fundamental para la obtención de recursos tan básicos y necesarios como la luz y el agua potable para los vecinos de un pueblo donde trabajó 14 años. Una pasión heredada de su madre, doña Catalina, una mujer que con 80 años recuerda cada detalle de sus años en la educación rural.

Como todo maestro rural amante de su profesión, Blas asegura que el trabajo no termina al toque de la campana o el timbre que anuncia el fin del día de clase. "Sos un poco el padre, el amigo, el médico y, en mi caso, soy hasta el cura y animador de fiestas”, comentó entre risas. Un luchador incansable que trabajó hasta el cansancio para conseguir llevar la luz, el agua potable y una ambulancia para a inhóspita zona de Las Chacras (35 kilómetros al Oeste de Marayes), dónde trabajó 14 años y vivió los mejores y peores momentos de su vida; pero siempre piensa en regresar.

Al igual que su madre se graduó como maestro en la Escuela Normal de Caucete. Desde que fue estudiante, Blas hizo travesías para lograr sus objetivos. Trabajó de noche en una fábrica de jeringas descartables en Pocito para poder estudiar y lograr su sueño.

Su primer trabajo fue en Balde de Leyes, dónde luego de trabajar apenas un año fue trasladado a la escuela de sus amores, una muy pequeña y carenciada de la localidad de Las Chacras.

Allí dedicó plenamente 14 años de su vida. En un principio trabajaba 20 días de corrido y luego tenía 10 días de descanso. Ir y venir a la escuela significaba un verdadero sacrificio ya que lo debía hacer a caballo. "Durante siete años fui y volví a caballo. Eran siete horas de viaje pero como dice el dicho ‘sarna con gusto no pica’”, comentó el maestro que soportó estar alejado de su mujer e hijo sólo por la pasión que sentía al realizar su trabajo.

"Como no iba a hacer este tipo de travesías si soy hijo de Catalina”, comentó el maestro que asegura que siguió los pasos de su madre en la educación y en la vida misma. Claro, es que doña Catalina ejerció por primera vez en una escuela de Marayes, más específicamente en La Planta.

"Fui en tren acompañada por mi madre. Cuando anuncié en Marayes que iba a La Planta me dijeron que pegara la vuelta, que no iba a poder. En el lugar había explotación de minerales dónde trabajaban muchos hombres y yo apenas tenía 21 años. Pero si pude, trabajé un año en el lugar”, comentó la mujer que hoy en día, con 80 años, recuerda cada detalle de su vida en la docencia que fueron en total 31 años, 4 meses, 21 días y 4 horas según ella misma aseguró.

En bicicleta, doña Catalina recorría más de 60 cuadras para llegar a lo que fue su segundo trabajo, la escuela Pozos de Algarrobo en Caucete. "Allí trabajé 24 años. Cuando trabajaba en esa escuela conocí a mi marido y tuve a Blas. Mi suegra vivía justo al lado de la escuela, ella me preparaba un plato de sopa que me tomaba casi en la puerta y de pie antes de ir a trabajar; mi madre ya había muerto y ella me ayudó mucho. Pasaba muchas horas en la escuela porque era la encargada de la copa de leche. Tenía que alimentar a los chicos antes que lleguen las maestras, asique era la primera en llegar y la última en irme”, comentó la mujer.

Muchas veces la pasaron mal, pero siempre fueron capaces de salir adelante. "No aguanto las injusticias, es por eso que estuve al borde de quitarme la vida”, comentó emocionado el hombre que luchó y lucha incansablemente por el bien de sus alumnos.

Hoy Blas trabaja en una escuela en Santa Rosa, 25 de Mayo, mucho más cerca de su hogar en Caucete pero piensa en regresar a su amada Las Chacras. Por su parte, su madre se dedica a disfrutar de su hijo y nietos y recordar con mucho amor sus años en la docencia.


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